Goirigolzarri confirma 6.000 despidos en Bankia y el cierre de 1.117 oficinas

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Los titulares de preferentes perderán el 40% de la inversión mientras que la deuda subordinada se canjeará con minusavalías del 14%

28 de noviembre de 2012 (12:49 CET)

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha confirmado que 6.089 profesionales deberán dejar la plantilla en los próximos tres años debido al cierre del 39% de la red de oficinas. Estos son los puntos más traumáticos del plan estratégico presentado este miércoles. Para 2015, el banco impulsado por Caja Madrid tendrá 2.000 sucursales; en el camino se habrán clausurado 1.117. La fuerte reestructuración, la mayor en la banca española, se realiza con el objetivo de reducir los costes de explotación un 26%.

La aprobación de este plan supondrá la inyección inmediata de las ayudas europeas, necesarias en la recapitalización de Bankia. En los próximos días, el banco recibirá de Bruselas 13.459 millones, que sumados a los 4.500 entregados por el fondo de rescate Frob suponen 18.000 millones de ayuda pública directa. Goirigolzarri ha asegurado que “tenemos una entidad sólida y nos vamos a focalizar en hacerla rentable porque es la mejor manera de retribuir a nuestros accionistas y de que los contribuyentes recuperen su inversión”. Entre los planes del banquero vasco figura arrojar 1.200 millones en beneficios al finalizar el trienio.

Preferentes y deuda

Para lograrlo, Bankia cederá buena parte de sus activos a la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), el banco malo. Una vez finalizada la operación, la franquicia financiera retendrá 4.700 millones en ladrillo. Habrá cedido 24.600 millones en activos dudosos, después de asumir minusvalías del 40%, a la empresa pública instrumentada por el Ministerio de Economía, encabezado por Luis de Guindos. A cambio, Bankia recibirá bonos de la Sareb descontables en el Banco Central Europeo, según ha confirmado el director general de la presidencia, José Sevilla.

El de los empleados no será el único grupo de interés en soportar sacrificios. Los inversores deberán asumir pérdidas. El canje de los híbridos supondrá aceptar descuentes medios del 39% en el caso de las preferentes y del 14% en el caso de la deuda subordinada con vencimiento. Sevilla ha recordado que apenas hay deuda perpetua en balance, sin embargo las pocas referencias existentes deberán aceptar minusvalías del 46%.
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