La Caixa canjea un 87% de sus preferentes una semana antes del plazo

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INVERSIÓN

25 de enero de 2012 (23:44 CET)

Justo una semana antes de que concluya el plazo de la oferta de recompra que La Caixa realizó a los titulares de participaciones preferentes, la entidad ha conseguido que el 87,16% de titulares de estos instrumentos financieros aceptaran el canje propuesto por la entidad. El plazo comenzó el 29 de diciembre del pasado año y concluye el último día del presente enero.

En el mercado existen tres emisiones de participaciones preferentes de La Caixa, que datan de 1999, 2000 y 2009. El grupo financiero que preside Isidro Fainé ha planteado a sus clientes y a los titulares de esos activos su transformación en otros productos de mayor liquidez y con condiciones de rentabilidad más ventajosas, según han señalado fuentes de la entidad.

Dos alternativas de cambio

Los poseedores de estos títulos han podido optar entre canjearlos por obligaciones subordinadas a 10 años o por obligaciones convertibles en acciones de Caixabank. En el primero de los casos, las obligaciones suponen el 70% del valor nominal de las participaciones preferentes y están retribuidas entre el 4,06% y el 5,095% según la fecha de la emisión.

Las obligaciones convertibles en acciones del banco representan el 30% del valor nominal de las antiguas participaciones y están retribuidas al 6,66% TAE.

Fuentes de la institución financiera señalaron a Economía Digital que en el supuesto de que los clientes mantengan los nuevos activos hasta la fecha de su amortización “no pierden nada del principal y siguen recibiendo una alta remuneración, más de la que recibían hasta ahora con las participaciones preferentes”.

Operativa sin comisiones


En caso de que los clientes opten por desprenderse de esos productos en el mercado secundario, el valor también supera a la valoración actual en el mercado de las participaciones preferentes. Para facilitar la transformación de esos títulos de deuda que han generado cierta polémica entre la opinión pública, la primera entidad de ahorro catalana ha suprimido todas las comisiones vinculadas al canje, la depositaría, el abono del cupón y la amortización.

La eliminación de las participaciones preferentes viene motivada por las normas del Banco de España, que obligó a todas las entidades a vender los activos de deuda subordinada y las participaciones preferentes. El propósito del Banco de España era garantizar la transparencia en las operaciones entre clientes. El organismo supervisor recomendó que se realizara la venta a unos precios cercanos a su “valor razonable”.

Consecuencia de las nuevas normas

Hasta ahora, las propias entidades financieras contaban con un mercado interno que permitía la compra y venta de estos productos entre sus propios clientes, lo que facilitaba la liquidez a aquellos titulares que decidían desprenderse de su inversión. Con las normas impuestas por el Banco de España, las operaciones deben realizarse en un mercado secundario de deuda. “Eso provocaba pérdidas a los clientes debido a la situación de los mercados financieros y a la baja valoración de estos productos”, señala un especialista de la entidad para argumentar la decisión adoptada por la caja de ahorros.
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