La Defensora del Pueblo pide a la CNMV y al BdE un sistema que alerte de los peligros de algunas inversiones

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María Luisa Cava del Llano reclama que se clasifiquen los productos financieros por su riesgo y complejidad para proteger el ahorro de los pequeños inversores

Olivia Feldman *

Afectados por las participaciones preferentes, durante la manifestación que secundaron en Vigo
Afectados por las participaciones preferentes, durante la manifestación que secundaron en Vigo

22 de junio de 2012 (19:31 CET)

En los últimos años, los bancos han colocado a sus clientes productos de inversión complejos sólo recomendables para expertos en finanzas que conozcan bien el “juego”.

Es el caso de los pagarés, bonos y las participaciones preferentes. A pesar de todas las recomendaciones de colocación existentes, el reciente escándalo de las preferentes ha hecho evidente que se necesitan más medidas y, sobre todo, más información.

Esta semana, María Luisa Cava del Llano, Defensora del Pueblo, ha pedido al Banco de España (BdE) y a la Comisión del Mercado de Valores (CNMV) un sistema que clasifique los productos financieros por su riesgo y complejidad.

La idea consistiría en que las entidades comercializadoras elaboraran una ficha informativa para cada producto antes de su distribución entre el público. E idealmente, que la protección al cliente se completara con la elaboración de un contrato tipo de intermediación en la compraventa de productos financieros en el que se deberían incluir los avisos de riesgo.

¿Cuáles son los riesgos de estos productos?

• No están garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos, sino sólo por el emisor. Lo que quiere decir que, en caso de quiebra del banco, el inversor difícilmente recuperaría su dinero.

• Hay que tener claro que estamos comprando deuda de la entidad y que, en general, cuanto mayor es la rentabilidad prometida, mayor es el riesgo que corren nuestros ahorros.

• Para recuperar anticipadamente el dinero, es necesario vender los títulos en el mercado secundario, sin ninguna garantía de que nos paguen lo mismo que nosotros pagamos por ellos. En otras palabras, es posible perder parte de la inversión.

¿Cómo distinguir entre un producto de inversión conservador y uno arriesgado?

Hay tres preguntas que evitarán que el banco nos coloque productos tóxicos como participaciones preferentes o cuotas participativas, según informa a Economía Digital HelpMyCash.com.

1. ¿Nuestro dinero y los intereses prometidos están garantizados? Si nuestro perfil de inversor es conservador, no debemos invertir nunca en algo que no esté garantizado, al menos, por el banco. Depósitos, pagarés y bonos lo están.

2. ¿Cuándo es el vencimiento? Los depósitos, los pagarés, los bonos y hasta los Fondos de Inversión estipulan un plazo en que el inversor recupera su dinero, al contrario que las participaciones preferentes que son perpetuas.

3. ¿Nos tienen que hacer el test MiFID? Al contratar un producto de inversión complejo, como participaciones preferentes o cuotas participativas, el banco está obligado a pasarnos un test que refleje que tenemos conocimientos suficientes de finanzas y sabemos lo que firmamos. Al contratar un depósito a plazo nunca nos harán este examen.

* Olivia Feldman es cofundadora de HelpMyCash.com
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