La tasación de la vivienda es fundamental para solicitar una hipoteca

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Es un trámite muy utilizado por quienes que buscan financiación para su inmueble. El coste puede oscilar entre los 250 a 350 euros, y tiene una vigencia de seis meses

Un bloque de viviendas en Barcelona

Barcelona, 17 de abril de 2016 (11:13 CET)

Uno de los pasos previos a la concesión de un préstamo hipotecario es la tasación del bien inmueble por parte de una sociedad tasadora autorizada. Se trata de un trámite desconocido para algunos, pero muy familiar para aquellos que buscan financiación para su vivienda, y tiene una influencia capital en la resolución de la solicitud hipotecaria y en el porcentaje de financiación concedido.

Una tasación hipotecaria sirve para determinar el valor de una vivienda, para que una entidad financiera conceda la financiación según el importe de la propiedad. Este trámite es obligatorio y tiene un coste que suele variar entre las agencias tasadoras, aunque el coste aproximado para una hipoteca media de 150.000 euros es de 250 euros. Actualmente, los bancos conceden hipotecas con una financiación máxima del 80% del valor de tasación, o del valor más bajo entre tasación y compraventa.

Precisamente, las entidades bancarias están obligadas a realizar una tasación hipotecaria antes de comenzar cualquier gestión, pero están obligados a admitir una tasación aportada por el cliente, siempre y cuando sea certificada por un tasador homologado. Además, la tasación tiene que estar vigente, es decir, no debe tener una antigüedad superior a 6 meses.

En la teoría, según el Banco de España, el cliente puede aportar su tasación, pero en la práctica lo más común es que sea el banco quien proponga una entidad (con la que colabora) para tasar el inmueble.

Variables a tener en cuenta

El valor de las tasaciones hipotecarias se calcula según la ubicación de la vivienda, los servicios que existan en la zona, la situación del piso dentro del edificio, la superficie total del inmueble, la calidad de los materiales de construcción y la antigüedad y el estado de conservación de la finca.

Por otro lado, para calcular el valor de la tasación es necesario comparar la vivienda que se quiere tasar con otras que tengan las mismas características. Se necesitan un mínimo de seis "inmuebles testigo". En el caso de que se valoren terrenos urbanizables, en proyecto o rehabilitación, se debe analizar cómo quedaría el inmueble tras las obras y restarle los gastos asociados a esta rehabilitación.

Otro método muy utilizado en grandes negocios e inmuebles consiste en tasar el valor del inmueble a partir de las rentas que pudiera generar. Para ello habría que comparar esa propiedad con otras similares.

Por último, es importante destacar que existe una alternativa que permite no hacer tasación: los pisos de bancos. En ocasiones, algunos de los pisos que se encuentran en la cartera del banco tienen la tasación en vigor, por lo que no sería necesario llevarla a cabo de nuevo.
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