Los minicréditos sacan de un apuro pero a un coste excesivo

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Los créditos rápidos y de bajo importe pueden ayudar a tener dinero urgente, pero son una de las opciones más caras para conseguir liquidez, con intereses desorbitados

Antes de tentarse con un minicrédito hay que saber las necesidades y límites económicos.

Barcelona, 21 de mayo de 2016 (16:50 CET)

¿Los minicréditos son una mala opción de financiación? Si bien es cierto que su fama no invita a solicitarlos y que a menudo suelen catalogarse como productos que rozan la usura, estos préstamos pueden resultar una solución eficiente para solventar problemas de liquidez puntuales que difícilmente podrían afrontarse de otra manera. En cualquier caso, antes de solicitar minicréditos cabe realizarse cinco preguntas para averiguar si realmente son el producto que más conviene.

1-    ¿Es un gasto urgente o se puede posponer?

Los créditos rápidos están pensados para solventar situaciones puntuales en las que se requiere un extra de liquidez inmediatp y que, lógicamente, no se dispone de él. Los motivos pueden ser muy distintos, desde necesitar dinero para pagar la reparación de una avería hasta evitar un descubierto en la cuenta o pagar un recibo que puntualmente se ha disparado para evitar males mayores.

Cuando la velocidad para conseguir el dinero es crucial, el motivo es puntual y el pago no se puede posponer,los créditos rápidos pueden ser una opción a tener en cuenta. Por el contrario, si se trata de algo prescindible o cuya solución puede postergarse en el tiempo, sería mejor plantearse ahorrar o solicitar otro producto de financiación más barato.

2-    ¿Se está refinanciando una y otra vez?

Si la respuesta a esta pregunta es afirmativa, entonces un minicrédito no es la solución. Vivir a crédito no es conveniente y mucho menos cuando el tipo de interés que hay que satisfacer puede superar el 1 % diario. Si se necesita financiación a largo plazo o un importe elevado, es mejor recurrir a las tarjetas de crédito, a los préstamos personales o a las nuevas soluciones de financiación alternativa como el P2P lending.

3-    ¿Sirve solicitar un minipréstamo para devolver otro?

Pues no. Si no se puede devolver el importe de un minicrédito que ya se ha solicitado, pedir uno nuevo no solucionará la situación, ya que una vez vencido el plazo de devolución, lo más probable es que vuelva a repetirse el impago. Al fin y al cabo, si no se cuenta con el dinero para devolver el primer micropréstamo, mucho tendría que cambiar la situación económica para disponer de ese dinero al mes siguiente y devolver con normalidad el nuevo crédito.Si no se puede devolver un minipréstamo, lo mejor es negociar con la entidad una prórroga y no sobreendeudarse.

4-    ¿Se puede pagar la cuota?

Antes de solicitar un minicrédito hay que valorar si se tendrá el capital suficiente para satisfacer la cuota de devolución. El plazo de amortización de los minicréditos no suele superar los 30 días, por lo que no hay mucho tiempo para conseguir el dinero. Lo ideal es programar el pago de la cuota unos días después de la entrada de la nómina.

5-    ¿Hay otras opciones más baratas?

Los minicréditos, aunque útiles, son caros. Otros productos crediticos como las tarjetas pueden resultar más baratos. Si se utiliza la tarjeta para financiarse y se realiza un traspaso de la línea de crédito a la cuenta, o se saca dinero en un cajero, además del tipo de interés hay que contar con el coste de la comisión que aplicará la entidad. Otra opción son los préstamos nómina o solicitarle un anticipo a la empresa.

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