El riesgo de la SEPI con Navantia bate un récord y supera los 2.200 millones

Los casi 150 millones de pérdidas que anotó el grupo público de astilleros al cierre de 2025 han disminuido su patrimonio neto negativo hasta los 1.839 millones, que solo los préstamos participativos de su propietario lograron tapar

El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, durante un acto en los astilleros de Ferrol / Navantia

El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, durante un acto en los astilleros de Ferrol / Navantia

Embarcada en inversiones y proyectos al calor del boom del sector de la defensa, Navantia también incrementa su dependencia financiera de su propietario, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y la lleva a cifras récord. Las pérdidas de la compañía pública impactan directamente en su patrimonio neto, restando y llevándolo a cifras también récord, pero con saldo negativo en este caso. Solo los créditos participativos de la matriz de Navantia, el Estado, en síntesis, logran enjugar la situación de quiebra en la que se encuentra. Y ahí sigue. ¿Por qué?

El riesgo de la SEPI con Navantia batió un récord al cierre de 2025 y supera los 2.200 millones de euros.  Los casi 150 millones de pérdidas que anotó el grupo público de astilleros el año pasado han disminuido su patrimonio neto negativo hasta los 1.839 millones, ese es el descubierto operativo, que solo los préstamos participativos de su propietario lograron cubrir.

Dos formas de ver el patrimonio

La dependencia es tal que el grupo público entiende su patrimonio de dos maneras. De un lado, el patrimonio neto contable, el ordinario. Y, de otro, el patrimonio neto a efectos mercantiles, “esto es”, dice en su memoria anual, “considerando los préstamos participativos como parte del patrimonio neto y excluyendo el importe de los ajustes por cambio de valor”.

Pues bien, el grupo naval incurrió en unas pérdidas de 149 millones de euros (habían sido 121 millones en 2024) que han disminuido el patrimonio neto hasta un importe de 1.838 millones en negativo (1.713 millones en rojo 2024). No obstante, dicen los gestores de Navantia, el patrimonio neto a efectos mercantiles, sumando los préstamos participativos y excluyendo los ajustes por cambio de valor, se sitúa en 401 millones de euros a diciembre de 2025 (360 millones al cierre de 2024).

Lo que dice la ley

El equipo económico de Navantia asegura seguir las pautas dispuestas en el artículo 20 del Real Decreto-Ley 7/1996, de 7 de junio sobre medidas urgentes de carácter fiscal y de fomento y liberalización de la actividad económica. Y es en este punto donde salvan la papeleta recurriendo al efecto contable de los créditos participativos, un instrumento de financiación híbrido, a mitad entre el capital y la deuda.

Y es por esa inyección, acumulada al cierre de 2025 de 2.200 millones, que la sociedad no se encuentra en situación patrimonial de disolución, ni en el supuesto de reducción de capital de carácter obligatorio. La Ley de Sociedades de Capital dice que una sociedad deberá disolverse por pérdidas que dejen reducido el patrimonio neto a una cantidad inferior a la mitad del capital social, a no ser que éste se aumente o se reduzca en la medida suficiente, y siempre que no sea procedente solicitar la declaración de concurso. Sin préstamos participativos Navantia estaría en este supuesto hace años.

Dependencia

En síntesis, esos 2.200 millones acumulados de préstamos participativos de la SEPI se deben considerar como patrimonio neto a los efectos de reducción de capital y liquidación de sociedades, dice Navantia. Un año antes, al cierre de 2024, esa financiación estaba situada ligeramente por encima de los 2.000 millones.

La compañía explica que, “con el objetivo de reforzar la capacidad financiera para afrontar los nuevos contratos destinados a la defensa nacional, así como para mantener las capacidades industriales de construcción naval definidas como estratégicas, en los últimos años el accionista único ha convertido y ha concedido préstamos a la empresa, fundamentalmente para desarrollos tecnológicos militares”. Durante 2025 se han otorgado nuevos préstamos participativos por importe de 598 millones de euros y se han amortizado préstamos participativos por importe de otros 427 millones.

Vencimientos y coste financiero

Todos los préstamos participativos mencionados tienen vencimiento a cinco años, a contar desde la fecha de entrega del importe del capital y devengan un tipo de interés fijo equivalente al euríbor a 12 meses más un diferencial de 100 puntos básicos y un interés variable calculado a un tipo de interés anual aplicado sobre el importe del principal del préstamo de 0,25%, siempre y cuando el resultado neto sea positivo.  

En el ejercicio 2025 los intereses fijos han supuesto un impacto en la cuenta de resultados de casi 76 millones (los intereses pagados ascienden a 84,8 millones). Los gastos financieros por deudas con empresas del grupo y asociadas habían ascendido a 89 millones un año antes, en 2024.

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