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El comité de Ferroatlántica en Sabón desconvoca la huelga, pero ve «injustificado» el ERTE de 17 meses
Los representantes de los trabajadores han ratificado el ERTE propuesto para 113 trabajadores para "blindar las máximas garantías económicas posibles ante un escenario de suspensiones que la empresa iba a aplicar de todos modos"
Ferroglobe conmemora los 50 años de su fábrica de Sabón, en Arteixo, con la presencia del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y el delegado del Gobierno, José Miñones
El comité de empresa de Ferroatlántica firma el documento definitivo para el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) en Sabón, pero arremete contra la empresa al entender que se trata de un movimiento «injustificado».
Los representantes de los trabajadores han ratificado este documento y han procedido a la desconvocatoria de la huelga tras el principio de acuerdo alcanzado el pasado viernes. Sin embargo, recalcan que «esta firma no significa que avalen la medida» y manifiestan «su total rechazo y oposición al ERTE impuesto por la multinacional».
Los sindicatos subrayan que se trata de una «decisión de responsabilidad para con los 113 trabajadores afectados, con el único objetivo de blindar las máximas garantías económicas posibles ante un escenario de suspensiones que la empresa iba a aplicar de todos modos». La parte social de la compañía propiedad del grupo Ferroglobe denuncia que «las causas organizativas y productivas alegadas por la dirección -derivadas de la caída de precios del silicio metal y de la competencia desleal de las importaciones de la República Popular China sin aranceles en la Unión Europea– no deberían ser costeadas por la plantilla».
Las medidas acordadas
Tras lamentar esta situación, desde el comité de empresa de Ferroatlántica en Sabón puntualizan el hecho de que se hayan podido asegurar «coberturas críticas para los trabajadores». Entre ellas, un escudo salarial que hará de complemento a la prestación de desempleo abonado por la empresa para alcanzar el 90% del salario bruto mensual.
También una «mochila» que servirá de «garantía hasta el cierre de 2028». Así, «en caso de futuros despidos objetivos, la empresa indemnizará el paro consumido en este ERTE hasta un máximo de 6 meses».
Además, el comité se ha asegurado la creación de una comisión de seguimiento paritaria que vigilará «estrechamente que los repartos de las suspensiones sean estrictamente equitativos, proporcionales y que ningún trabajador supere el límite máximo del 60% de afectación».
Con todo ello, los representantes de los trabajadores advierten «que se mantendrán vigilantes durante los 17 meses de vigencia del expediente y que exigirán la desafectación inmediata de la plantilla en el momento en que se recupere la mínima actividad productiva en las instalaciones».