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Sandra Ortega duplica el patrimonio que heredó de Rosalía Mera gracias a Inditex tras 13 años sin la cofundadora de Zara
El grupo de la primera mujer de Amancio Ortega ha dado un vuelco con la crisis de Room Mate, la transformación de la sicav Soandres y la ruptura con el antiguo responsable de la family office, José Leyte; Inditex se mantuvo como el activo más fiable ante los problemas con el ladrillo
En agosto se cumplen diez años del fallecimiento de Rosalía Mera. Foto: Xurxo Lobato
El 15 de agosto de 2013 fallecía a los 69 años Rosalía Mera, la primera esposa de Amancio Ortega, propietaria de un 5% de Inditex. Las crónicas recorrieron el barrio coruñés de Monte Alto y su pasado obrero ahora gentrificado; la taberna de Os Beles en el barrio de Monelos; la fundación Paideia Galiza que creó en 1986; y la vocación por llevar una vida más o menos normal siendo la mujer más rica de España. Ese interés también ha acompañado a su heredera, Sandra Ortega, que añadió a la fórmula una dosis extra de discreción, esa que es tan propia de su padre.
El legado de Rosalía Mera, el puramente empresarial y económico, es ahora más grande, aunque no es en lo único que ha cambiado el grupo desde aquel 2013. Rosp Corunna contaba entonces con 5.500 millones en activos, mientras que a cierre del año pasado ascendían a 11.500 millones. La fortuna que heredó Sandra Ortega, estimada por Forbes, alcanzaba los 5.000 millones, mientras que ahora está por encima de los 11.000 millones. Este crecimiento ha estado repleto de tropiezos, tanto en el conocido caso de Room Mate como en las inversiones inmobiliarias, pero ha tenido a Inditex como valor seguro. La multinacional textil se ha revalorizado un 185% desde entonces y ha aportado 1.000 millones de valor a la participación de Rosp Corunna solo en el pasado ejercicio. Con el salvavidas del gigante de Arteixo, el 5% que mantiene Sandra Ortega en Pharma Mar ha sido el otro elemento estable del holding.
La peor crisis de Rosp Corunna
El grupo de Sandra Ortega vivió su peor crisis en medio del Covid. Aquel año, el 2020, registró pérdidas de 91 millones, engordadas por los deterioros en las inversiones inmobiliarias. El principal quebranto para las cuentas de Rosp derivó de los hoteles en Estados Unidos, que llevaron a su inmobiliaria española, Ferrado Inmuebles, a acabar el ejercicio en quiebra técnica al acumular números rojos por valor de 128 millones. Fue la primera vez que los dividendos de Inditex y la evolución en bolsa de la multinacional no daban para cubrir cualquier disgusto en otras áreas de negocio.
Detrás de los números rojos hubo una crisis mayor: la ruptura con José Leyte, el hombre que había custodiado la fortuna de Rosalía Mera y continuaba haciendo lo propio con su hija. Licenciado en derecho y diplomado en Ciencias Económicas por la Universidad Pontificia de Comillas, desde el año 2000, ejerció como principal responsable de Rosp Corunna Participaciones Empresariales, la sociedad que controla la participación en Inditex y Pharma Mar. Leyte, que antes de aterrizar en el universo de los Ortega fue responsable de Deutsche Bank Private Banking para Galicia y Asturias y ocupó la división de Banca Privada de Caixa Galicia, fue el representante del grupo en Pharma Mar y Room Mate, mientras Sandra Ortega se mantenía en un segundo plano.
La ruptura con el ejecutivo acaeció de la peor manera, con una cascada de querellas en las que lo acusaba de falsificar su firma, de retribuciones indebidas o de urdir un plan con Kike Sarasola, fundador de Room Mate, para enriquecerse a cambio de facilitarle financiación. También impugnó el finiquito del que fuera su número dos. En todos los casos, hasta el momento, ha ganado Leyte.
Adiós a Soandres
Abierta la pugna judicial, la inversora eligió a José Antonio Fresnedo para pilotar el grupo, un ejecutivo de la casa que había trabajado con Leyte. Y una de sus primeras tareas fue la de echar el cierre a la sicav Soandres debido al cambio normativo para poner coto a los mariachis, esos hombres de paja que permitían cumplir los requisitos para acceder a las ventajas fiscales de estos instrumentos de inversión, pero que carecían de peso accionarial real.
Soandres había sido la sicav más voluminosa de las fortunas gallegas y una de las más grandes de España. Se transformó en sociedad limitada en el año 2022, cuando tenía un patrimonio de 255 millones, pese a los retiros que había hecho previamente la mujer más rica de España, el último, de 80 millones. También Breixo Inversiones, esta una antigua sicav que operaba en su última etapa como sociedad de inversión libre, se convirtió en una sociedad de responsabilidad limitada con otros 216 millones de patrimonio en la cartera.
Sandra Ortega heredó ambos instrumentos de inversión de Rosalía Mera, al igual que una filial en Delaware, Nine Thirty Rosp Investments LLC, de la que también prescindió, aunque mantuvo la plaza de Nueva Inglaterra para mover su patrimonio en Estados Unidos a través de varias sociedades,
De Portugal a Londres
A pesar del golpe del Covid y de la reordenación que acometió la family office en el negocio inmobiliario tras las pérdidas, incluyendo el rescate de Ferrado, Sandra Ortega continuó con las inversiones hoteleras. En Portugal, concretamente en Comporta, desarrolló el resort Na Praia, cuya apertura se ha retrasado a causa de un incendio. Ideado por el arquitecto portugués Antonio Uva y participado de forma mayoritaria por Rosp Corunna, el complejo hotelero de la península de Troia partió de la compra de los terrenos a Sonae, todavía en la etapa de José Leyte, y se construyó entre la preocupación de grupos ecologistas, que consiguieron paralizar durante un tiempo las obras. La inversión estimada para las instalaciones se sitúa entre los 250 y los 300 millones.
Aunque este fue el proyecto más sonado, la primogénita de Amancio Ortega apostó por los hoteles en otros territorios. La última compra, de hecho, fue la del inmueble que alberga el hotel Radisson Blu en Leicester Square, en el centro de Londres. La operación se cerró a finales del pasado marzo por un importe de algo más de 142 millones de euros al cambio, como adelantó este medio.
La querencia por invertir en hoteles es también una herencia de Rosalía Mera, que tenía en su portfolio establecimientos en Nueva York, Miami y Los Ángeles, gestionados en su mayoría por Standard. La cofundadora de Zara también fue casera de Bulgari en la a calle Knightsbridge de Londres, por ejemplo.
El último año de Sandra Ortega
En el pasado ejercicio, Rosp Corunna logró unos beneficios de 307 millones, ligeramente por encima de los 300 millones de 2024. El patrimonio neto del grupo ascendía a 11.194 millones de euros, muy por encima de los 9.897 millones del cierre de 2024. En el balance destaca la revalorización en la participación de Inditex, que alcanzó una valoración de 8.700 millones, frente a los 7.730 millones del año anterior. Rosp Corunna Participaciones Empresariales, que generó unas ganancias de 296,5 millones, repartió un dividendo de 220 millones a su matriz.