El alojamiento privado de lujo se impone en Barcelona

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Las cadenas hoteleras se apuntan al filón de los apartamentos turísticos de alta gama en el Paseo de Gracia.

Las suites del Palauet (Paseo de Gracia, 113) componen el alojamiento más exclusivo de la ciudad.

22 de noviembre de 2012 (14:27 CET)

En plena tormenta económica, los millonarios que viajan por el mundo exigen lujo e intimidad. Son profesionales de élite, directores de cine, ejecutivos en tránsito, estrellas de Hollywood o turistas ociosos y de gran poder adquisitivo, dispuestos a pagar facturas con muchos ceros por pasar una temporada en Barcelona. Si dormir en un hotel de cinco estrellas en pleno Paseo de Gracia es el top, ellos no se conforman con esto y, sin renunciar a todos los servicios de un hotel de esta categoría, buscan un espacio propio en donde sentirse como un vecino más de la ciudad.

Los apartamentos de lujo, para estancias de varios días o hasta meses, representan una nueva y elitista opción de alojamiento que ofertan las cadenas hoteleras en Barcelona. Se trata de un sector relativamente joven que agrupa cerca de un centenar de apartamentos exclusivos y de súper calidad, concentrados en la calle más emblemática de la ciudad.

La oportunidad la intuyó Jordi Clos hace 8 años, cuando Calista Flockhart y Harrison Ford decidieron abandonar el Hotel Claris donde se alojaban y, para preservar su intimidad, trasladarse a un piso noble del Eixample que les ofrecía todo tipo de servicios complementarios.

“Era un tipo de oferta que apenas existía entonces en Barcelona, pero que yo la había visto ya en Nueva York, Londres o París, y me pareció un complemento necesario para una ciudad cosmopolita como la nuestra”, dice Clos. El propietario de Derby Hotels, asociado con Rustic Corner, la inmobiliaria de Juan y Santiago Mercé, cuenta actualmente con una importante bolsa de apartamentos destinados a uso turístico, de distintas categorías y precios, agrupados en 7 edificios ubicados en distintas zonas de la ciudad.

Pero los que alcanzan la categoría de gran lujo se ubican en el edificio de siete plantas, propiedad de Jordi Clos, que el arquitecto japonés Toyo Ito revistió con fachada ondulada para que 'dialogara' con su vecino de enfrente, la Pedrera. “Suites Avenue” es el nombre de estas 41 viviendas independientes, diseñadas para alojar un máximo de tres personas, que disponen de una o dos habitaciones tipo suite, con cocina, salón comedor, dos piscinas exteriores, gimnasio, sauna, acceso directo al párking y terraza comunitaria con vistas sobre Paseo de Gracia. Todo desde 250 a 1.000 euros la noche.

“El tipo de cliente que busca estos apartamentos ya vive muy bien en su casa, está acostumbrado al lujo, y quiere lo mismo para su estancia en Barcelona. El precio no importa --dice Jordi Clos--. Nosotros les ofrecemos la comodidad y los servicios de un hotel de 5 estrellas en un entorno intimo y más amplio que el de una suite del hotel”.

Servicios a la carta

La confidencialidad es básica en este tipo de alojamiento. Los clientes, desde personajes ilustres del mundo de la cultura y los negocios, a turistas en espera de iniciar un crucero, actores en época de rodaje, famosos en fase de recuperación de una operación de estética o parejas que buscan intimidad para sus vacaciones, desean pasar desapercibidos durante su estancia en la ciudad.

Es por eso que Jorge Cerqueda, uno de los propietarios del “Palauet”, se niega a desvelar los nombres de quienes han pasado por las espectaculares suites que, desde hace 3 años, alberga este edifico modernista situado en el número 113 del Paseo. “Sólo nos está permitido decir que han estado aquí Miguel Bosé, Eugenia Silva y Natalia Jiménez, pero también hemos alojado a distinguidos empresarios de nivel mundial, importantes deportistas de élite, actores y modelos", dicen los responsables de “el Palauet Living Barcelona”. "Como curiosidad, en nuestra suite Principal se rodó una escena de la más reciente película de Sharon Stone", agregan.

El hotel consta de 12 suites, distribuidas en 6 apartamentos de 150 metros cuadrados cada uno, todos lujosamente decorados y cuidados hasta el último detalle, con spa privado, sauna filandesa, cama de agua, terraza y solárium. Se trata de una opción de hospedaje solo apta para sibaritas que, sin lugar a dudas, propone la estancia más exclusiva en la ciudad. Pasar la noche en una de estas suites puede oscilar entre 400 y 2.900 euros, dependiendo de la temporada y el número de ocupantes.

Además, si el cliente lo requiere, el hotel pone a su disposición un asistente personal para proporcionarle todo tipo de servicios a la carta, desde chofer particular a un chef que le prepare el desayuno o le organizace sus comidas y celebraciones, limpieza y compra diarias, tintorería, masajes, peluquería y maquillaje, personal shopper, personal training, niñera, alquiler de vehículos y reserva de espectáculos. Casa Capella y Casa Serra, dos pisos nobles del Eixample, forman parte también de esta exclusiva oferta.

Pere Puigdefabregas Serra fue pionero en reconvertir la casa que había heredado de su abuela, en uno de los primeros apartamentos turísticos de súper lujo que hubo en Barcelona. Harrison Ford y Calista Flockhart no dudaron en pagar 4.500 euros por semana para alojarse en esta vivienda de 420 metros cuaddrados y 6 dormitorios, que respira el empaque de una larga tradición familiar. Ahora la competencia ha obligado a bajar el precio, la estancia de una semana para dos personas cuesta 2.400 euros, pero la calidad permanece intacta. Josefina Bas, propietaria de Casa Capella, es cómplice de Casa Serra en esta aventura, ambas llevan ya 15 años compartiendo publicidad e idéntica filosofía de atención personal.

Los grandes divos de la ópera o familias con avión particular que viajan con canguros y cocinera e incluso un prestigioso líder espiritual que Josefina prefiere dejar en el anonimato, suelen recalar en su casa cuando están en nuestra ciudad.

Oportunidad inmobiliaria


La crisis inmobiliaria y el imparable auge del sector turístico han provocado que muchos edificios de viviendas u oficinas situados en el centro de la ciudad cambien su uso por el de hotel o de apartamentos turísticos de alta gama. El grupo Majestic gestiona ahora un edificio propiedad de Nova Caixa Galicia, que consta de un total de 28 viviendas de entre 90 y 170 m2. La familia Soldevila alquiló este inmueble y lo transformó en apartamentos de lujo que aprovechan la sinergia y los servicios de su hotel de cinco estrellas que está justo enfrente.

El concepto, bautizado como “Majestic Residence”, abrió sus puertas hace unos meses con tarifas que oscilan entre 320 y 620 euros la noche. También Casa Fuster dispone de este tipo de alojamiento, “Suites Center Barcelona” es un edificio con 15 apartamentos completamente equipados, situado a escasos metros de su hotel por lo que puede ofrecer todos sus servicios como complemento.

La fórmula parece tener futuro. La patrimonial Landon, de la familia Gallardo, que controla el 71% de los laboratorios Almirall, rehabilitará Casa Codina, un edificio de 2.000 m2 en el 94 del Paseo de Gracia, para transformarlo en apartamentos turísticos, una iniciativa que ya ha despertado el interés de diversos grupos hoteleros, y el Mandarín Oriental se apunta también a este filón para completar su oferta con un edificio de apartamentos que construye junto a su hotel.

Los ricos, los muy ricos, los millonarios, los jeques árabes o las grandes estrellas de Hollywood, ya tienen en Barcelona lo que antes sólo encontraban en Nueva York, Londres o París: lujo y privacidad a partir de 300 euros la noche.

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