Caseros contra inquilinos: la diferencia de ingresos se sitúa en el 82%, según Consumo
La brecha de ingresos entre los caseros y los inquilinos en 23.638 euros, dado que la renta media de los quienes alquilan su vivienda es de 52.449 euros, frente a los 28.810 euros de los arrendatarios, señala Consumo
La crisis de la vivienda acostumbra a situarse en el centro del debate. Un claro ejemplo es la medida recientemente anunciada por el Gobierno encabezado por Pedro Sánchez, que ha apostado por ofrecer incentivos fiscales a los propietarios que no suban el precio del alquiler cuando se renueven los contratos.
La iniciativa ha levantado polvareda entre los distintos grupos que conforman el arco parlamentario. Mientras que Sumar ha tachado la propuesta de «ineficaz» y ha advertido que solo servirá para regalar dinero a los rentistas, el Partido Popular la calificado de «plan trucho».
Más desigualdad entre inquilinos y caseros
Mientras la administración pública busca como atajar la problemática de la vivienda, la desigualdad entre caseros e inquilinos se agrava de forma progresiva. Así lo reflejan los datos de un estudio elaborado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, que tiene como objetivo conocer la situación de los inquilinos en el mercado de la vivienda.
Los datos no solo constatan que los ingresos de los caseros se sitúan un 82% por encima de los que perciben los inquilinos, sino que también reflejan que las rentas de los caseros doblan las de los inquilinos en regiones como la Comunidad Valenciana, Extremadura, Murcia, Castilla-La Mancha, Galicia, Canarias, Cantabria y Asturias.
Concretamente, utiliza datos de la Encuesta de Condiciones de Vida de 2024 publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). De esta manera, la brecha de ingresos entre los caseros y los inquilinos en 23.638 euros, dado que la renta media de los quienes alquilan su vivienda es de 52.449 euros, frente a los 28.810 euros de los arrendatarios.
La advertencia sobre el alquiler de Consumo
Si se renuevan los contratos que expiran este año y el próximo a precios de mercado, la brecha de ingresos entre los arrendadores y los inquilinos afectados por la renovación se engrosará aún más, en 2.216 euros de media. Consecuentemente, la renta media de los caseros se disparará hasta los 54.665 euros, alerta Consumo.
Los contratos de alquiler firmados en 2021 que caducarían en 2026 ascienden a 632.369 contratos, mientras que los firmados en 2022 que finalizarían en 2027 suponen 405.234. Los contratos que caducan este año afectarían a 1,6 millones de personas, si bien la cantidad se elevaría hasta los 2,7 millones si también se tienen en cuenta a los inquilinos a los cuales potencialmente se les acabaría el contrato el próximo año.

El departamento que encabeza Pablo Bustinduy también señala el «acentuado» repunte que ha experimentado el mercado del alquiler en los últimos cinco años. «El precio ofertado para viviendas en alquiler ha pasado de 10,85 euros el metro cuadrado a 14,5 euros, la subida media de los alquileres en este tiempo es del 34,3%», destaca haciendo alusión a datos del portal inmobiliario Idealista.
Medidas para combatir la crisis de vivienda
Una de las medidas propuestas por el Gobierno consiste en la aprobación por parte del Consejo de Ministros de una bonificación fiscal a los propietarios de la totalidad del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas. De esta manera, se propone compensarles lo que ganarían si elevan el precio del alquiler al renovar el contrato a los inquilinos.
También apuesta por limitar los contratos de temporada para acabar con el «uso fraudulento que evidentemente se está produciendo». Para ello, tiene intención de endurecer las condiciones para que un contrato se considere temporal, pero también establecer un régimen sancionador para quienes incumplan la regulación estatal de alquileres de corta duración.
Por otro lado, el Ejecutivo quiere frenar la proliferación del alquiler por habitaciones. En este sentido, ha trasladado su preocupación por la «preocupante tendencia» de la conversión de pisos completos en alquileres por habitaciones con el único objetivo de incrementar las rentas.
Bajo el propósito de evitar esta modalidad, pretende extender las garantías de los alquiler habituales a los de habitaciones. Por tanto, en los nuevos contratos la renta total del conjunto de habitaciones no podrá superar la renta del contrato de la vivienda completa. Además, en las zonas tensionadas declaradas, se les aplicarán los mecanismos de control de rentas que contempla la ley de vivienda.