Electro Stocks, en el fondo del pozo

24 de diciembre de 2014 (00:00 CET)

El fondo británico Apax Partners no ha conseguido sacar rentabilidad alguna de su formidable inversión en la empresa Electro Stocks, de Barcelona, líder nacional en la distribución de productos eléctricos.

Apax adquirió el 100% del grupo en 2007, por la bagatela de 360 millones de euros contantes y sonantes, a las familias propietarias encabezadas por Juan Balanyá Martí y Manuel López Rodríguez. A la sazón, Electro Stocks disponía de una red de 80 almacenes, la mitad de ellos sitos en Cataluña, y de una plantilla de 1.100 personas.

Acababa de culminar el ejercicio más esplendoroso de su historia, con 317 millones de giro y unos beneficios de 28 millones. Prestaba sus servicios a una clientela muy ramificada, compuesta por millares de instaladores de toda España. De este modo, constituía un nexo eficaz entre los cien mayores fabricantes del ramo y los profesionales más cercanos al usuario final.

El fondo tomó las riendas del grupo y reestructuró a fondo el entramado societario, compuesto por 81 compañías. Pero el sector de la construcción, principal consumidor de sus productos, entró en una dura crisis. El corolario ha sido una sucesión consecutiva de pérdidas a porrillo.

Durante el periodo 2007-2013, el agujero acumulado subió a 117 millones. En el pasado ejercicio, el déficit pasó de 10,6 a 11,1 millones y las ventas se anotaron el enésimo desplome, hasta reducirse a 168 millones. En dicho periodo, la red comercial se ha reducido a 67 almacenes y la plantilla, a 850 empleados. Oriol Pinya Salomó y Ricardo Vilella Bonet ejercen de presidente y consejero delegado, respectivamente.

Apax repite en Electro Stocks un fracaso similar al registrado en otra firma catalana, Panrico, donde entró en 2005 con un desembolso de 775 millones y salió tiempo después, previa entrega de las llaves del negocio a los bancos acreedores.
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