La estrecha amistad y colaboración de Valls y Rosell

23 de diciembre de 2010 (12:16 CET)

Miquel Valls, presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, y Juan Rosell, presidente de la CEOE y de Foment del Treball, han forjado una estrecha amistad en los últimos años que les ha convertido en una pareja inseparable en el mundo empresarial barcelonés. Ambos son estrechos colaboradores en cualquier movimiento que se produzca en el mundo patronal de la ciudad.

Desde sus respectivas plataformas, Rosell y Valls han impulsado una determinada política de infraestructuras (diseñada desde el adormecido GTI-4) con gran influencia sobre las administraciones. Y, también, un estilo de concertación social que ha derivado en un reparto de papeles impecable desde una perspectiva lobística.

En las últimas elecciones a Foment del Treball, Valls fue uno de los apoyos y valedores de Rosell frente a la candidatura alternativa que encabezaba Joaquim Boixareu. Muestra de lo intensa que fue la cooperación fue el malestar que esa actuación provocó entre los opositores a Rosell.

Mutualismo bajo control

Con las elecciones a la CEOE ha sucedido lo mismo. Valls, que controla la representación institucional del mutualismo, llamó a filas a todos los representantes del sector para que nadie se quedara sin votar a Rosell contribuyendo con su impecable victoria en la asamblea de la gran patronal.

¿Con quién almorzó (entre otros) Rosell el día de su elección como presidente de los empresarios españoles? ¿Con quién compartió vuelo de regreso a Barcelona para llegar puntual al Camp Nou a ver el partido de la Copa del Rey ese mismo día? La respuesta a la pregunta retórica es obvia.
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