El catálogo imposible de las 350 deducciones del tramo autonómico del IRPF con la Comunidad valenciana en cabeza con 40 y Cataluña a la cola con 13

La variedad de deducciones que ofrece cada comunidad hace que en el momento de realizar la declaración de renta sea muy importante conocer las deducciones de cada CC. AA

Ha empezado la campaña de la renta y con ella la subasta de deducciones que ofrecen las comunidades autónomas para abaratar el coste de su tramo. Las quince CC. AA del régimen común ofrecen un amplio muestrario de deducciones, 350 en total. 

Aunque lo más relevante es el tipo de gravamen que se aplica el número de deducciones y la tipología de estas es un indicador del interés que tienen las comunidades, o no, de facilitar la vida de sus ciudadanos y más tras el aviso de la OCDE de que España ya está en el top ten de países con mayor presión fiscal. 

El ranking de deducciones lo encabeza la Comunidad valenciana con 40, le sigue Canarias con 32, Asturias ofrece 29 deducciones, Murcia 27, Baleares y La Rioja 25, Galicia 24, la Comunidad de Madrid 23, Castilla La Mancha 22, Cantabria y Extremadura 20, Aragón 19, Andalucia 18, Castilla y León 14 y Cataluña es la que menos incentivos ofrece, en concreto 13. 

La variedad de deducciones que ofrece cada comunidad hace que en el momento de realizar la declaración de renta sea muy importante conocer las deducciones de cada CC. AA con el fin de poder aprovecharse de las mismas. Al inicio de la campaña, por ejemplo, la Comunidad valenciana ha denunciado que sus deducciones no aparecían en el borrador. 

En general, todas las CC. AA ofrecen tres tipos de deducciones más o menos parecidas: sobre la vivienda, sobre los hijos y sobre el cuidado de mayores, pero no todas son iguales ni en el gravamen a reducir, ni en el reglamento, ni en la materia deducible. 

En función del lugar que uno resida de España puede tener una deducción por comprarse una bici como en el caso de la Comunidad valenciana, o por adquirir unas gafas como sucede en Murcia. Otras CC.AA apoyan la compra de una mascota como hace Andalucia. 

Varias comunidades ofrecen incentivos sobre el gasto en contratación de servicio doméstico, posiblemente el objetivo de esta deducción es sacar de la precariedad a estas trabajadoras y otras apoyan la realización de ejercicio físico y aplicar una deducción en base a la cuota pagada en el gimnasio. 

Los gastos derivados de las extraescolares también están bonificados en diversas CC.AA y las dos comunidades insulares apoyan el desplazamiento de sus jóvenes a estudiar a la península. 

Varias comunidades ofrecen incentivos sobre el gasto en contratación de servicio doméstico,

Las comunidades de la llamada España vaciada ofrecen deducciones a los habitantes de municipios de menor población y en el caso de Asturias llegan a ofrecer 1.000 euros de deducción para aquellos que se trasladen a vivir al Principado. El apoyo al medio rural no es especifico de las comunidades más despobladas, Madrid, ofrece una deducción para aquellos que se instalen en municipios de menos de 250 habitantes. 

El apoyo a los tratamientos sobre enfermedades raras y a los celiacos también es contemplado por algunas CC.AA. La lucha contra la ocupación también está en el extenso listado de deducciones, así, por ejemplo, Baleares ofrece hasta 1.400 euros por los gastos generados por el desalojo de un okupa. 

En materia de vivienda una de las deducciones más singulares es la que realiza Canarias al permitir una deducción del 75% del coste del seguro de hogar. Cantabria incluye una deducción para los residentes en el extranjero que dedican pagar impuestos en Cantabria. Y Madrid, con la intención de apoyar a los emprendedores permite deducirse 1.031 euros por darse de alta como autónomo. 

Deducciones para viudos, para mujeres con hijos que coticen, para poyar deportistas de élite, para comprar un dispositivo que ahorre agua… casi nada está exento en nuestro país de arañar unos eurillos de ahorro en la renta. 

Somo el Imperio austro – húngaro de la fiscalidad, un galimatías fiscal y burocrático. Y uno no puede dejar de preguntarse ¿No sería más fácil bajar los impuestos a todos en lugar de descontar a uno el gimnasio a otro el internet y al tercero la comida del gato? 

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Profesor de comunicación política. Ver perfil
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