Cuándo colapsará la vacuna de AstraZeneca en la Unión Europea

La geopolítica se cuela en el debate de las vacunas, donde AstraZeneca se pone en entredicho pese a que de momento los criterios científicos no han puesto en duda la seguridad de este fármaco

La vacuna de AstraZeneca ha propiciado y desatado toda suerte de opiniones y reacciones que son el vivo retrato de nuestra sociedad. Entre ellas, cabe destacar la desconfianza de la sociedad y el oportunismo de los políticos con mando en plaza.  

Los primeros recelan del discurso de la ciencia como resultado de los vaivenes de una clase política europea que dice y hace una cosa y la contraria en cuestión de días.   

Los segundos hacen gala de una irresponsabilidad –muy probablemente, una síntesis de miedo a decidir, intereses políticos y económicos, y electoralismo- de libro.  

La víctima de los unos y los otros: la vacuna de AstraZeneca. Todos contra la vacuna de AstraZeneca.  

La vacuna de AstraZeneca no ha colapsado todavía  

A quien diga que la vacuna de AstraZeneca ocasiona, o puede ocasionar,  problemas, hay que responderle que toda vacuna, así como todo medicamento, puede ocasionar problemas. Cosa que no implica necesariamente que la vacuna y el medicamento colapsen –colapso: paralización o ruina- y, en consecuencia, deban ser retirados de la circulación en beneficio de la salud pública.  

De momento, la vacuna de AstraZeneca –técnicamente hablando- no ha colapsado:    

  1. Porque, el empirismo como método para conocer la realidad -¿quién garantiza que los datos y hechos observados, recogidos y seleccionados responden efectivamente a lo que sucede a ciencia cierta como consecuencia de la vacuna?-  suele conducir a equívocos y generalizaciones inciertas o abusivas. Esto es, nadie asegura que la medición o recolección de casos a favor o la contra proporcione un conocimiento abundante y verdadero.   
  2.  Porque, el método hipotético-deductivo característico de la ciencia –la teoría guía la observación y la experimentación-, no puede refutar o falsar de manera terminante e indiscutible –como afirma Karl Popper- ninguna teoría científica gracias a un solo caso o ensayo negativo. ¿Los 222 casos detectados en 34 millones de vacunas –según la Agencia Europea de Medicamentos, EMA- justifican el colapso de una vacuna?    
  3. Porque, el valor de la ciencia reside precisamente en proporcionar un conocimiento falible y revisable. En otros términos, AstraZeneca –como ha sucedido y está sucediendo con otras vacunas o medicamentos- podría corregir los efectos colaterales indeseables de su vacuna.   
Viales de la vacuna de AstraZeneca, en Taiwan / EFE
Viales de la vacuna de AstraZeneca, preparados para ser suministrados en Taiwan / EFE

La vacuna de AstraZeneca puede colapsar   

Técnicamente, puede colapsar:  

  1. Si, por decirlo a la manera de Imre Lakatos –discípulo y substituto de Karl Popper en la London School of Economics-, el “programa de investigación” de la vacuna –su “núcleo central”: los supuestos básicos- no está suficientemente protegido por un cinturón de hipótesis ad hoc o auxiliares que contemplan ciertas deficiencias o insuficiencias asumibles.      
  2. Si dichas hipótesis, sugerencias o indicaciones que permiten aliviar las “variantes refutables” del programa de investigación, no son aceptadas socialmente hablando (La falsación y la metodología de los programas científicos en el volumen colectivo La crítica y el desarrollo del conocimiento, edición de I. Lakatos y A. Musgrave, 1975).     

Políticamente y económicamente puede colapsar:  

  1. Si los dirigentes políticos europeos –incompetentes en la cuestión: un gap entre política y ciencia- deciden dejar en fuera de juego a la vacuna de AstraZeneca por razones políticas, geopolíticas o económicas.   
  2. Si los dirigentes europeos –después de subrayar únicamente los déficits de la vacuna de AstraZeneca- se lanzan en tromba a comprar una vacuna substitutoria, como la rusa Sputnik V –con un mecanismo similar al de AstraZeneca, por cierto-, con la intención de vacunar a la población y presentarse así –elecciones en la Alemania que marca el paso y en la España de Pedro Sánchez- como los vencedores de la pandemia.       
  3. Si los dirigentes europeos –una Unión Europea que no ha brindado ningún avance en el tratamiento de la pandemia- deciden obtener algún éxito político y mediático –también, ingresos monetarios- fabricando en su territorio las vacunas que Rusia no puede en el suyo. La Sputnik V, ¿un instrumento ruso que puede desestabilizar la política europea?  

Socialmente puede colapsar:    

  1. Si una parte importante de la ciudadanía –inducida por una determinada manera de seleccionar y tratar los datos- desconfía –el miedo como instinto de conservación- de la vacuna de AstraZeneca y apuesta por otras opciones.    
  2. Si los políticos con mando en plaza –populismo irresponsable de bajo vuelo- ceden a los deseos de quienes claman -¿qué intereses?- contra la vacuna de AstraZeneca.   

El oro de Moscú y quizá el de Pekín  

Con algún problema técnico –admisible en la relación coste/beneficio– que  podrá subsanarse, con una clase política oportunista que quiere lavar su pésima imagen negociadora en la cuestión de la pandemia, con una clase política dispuesta a aceptar en beneficio propio el oro de Moscú o el de Pekín en detrimento de la libra de Londres, con una sociedad predispuesta a la contra; con todo ello, el futuro de la vacuna de AstraZeneca en la Unión Europea es perfectamente descriptible.  

Así las cosas, la cuestión que responder es la siguiente: ¿cuánto tiempo tardará en colapsar la vacuna de AstraZeneca en la Unión Europa?