La entrada de Correos en la guerra de los puntos de recogida exige un escrutinio competitivo real
En la paquetería postal, la red ya no es un complemento, es una condición de competencia
El artículo publicado por Economía Digital no es una mera crónica empresarial, ya que aporta la demostración fáctica de que la red de puntos de recogida y entrega se ha convertido en una infraestructura competitiva decisiva del mercado de paquetería postal y de la última milla.
Por eso, la conclusión de la CNMC en el expediente INF/CNMC/150/26, según la cual el acuerdo entre Correos y Correos Express no supone, por sí mismo, un falseamiento de la competencia, no puede presentarse como una validación económica suficiente de la operación, porque el informe es consultivo, anterior a la ejecución y reconoce que no sustituye la supervisión postal ni un eventual procedimiento sancionador. Este informe no puede reemplazar al procedimiento sancionador previsto para infracciones de los artículos 1, 2 y 3 de la Ley 15/2007, de 3 de julio, de Defensa de la Competencia
La cuestión que ASEMPRE plantea no es si Correos puede adaptarse al crecimiento de la paquetería postal. Puede y debe hacerlo. La cuestión es si puede hacerlo integrando a su filial competitiva en una red apoyada en activos, escala, capilaridad y recursos de la matriz pública sin demostrar, con información verificable, que cada recurso se remunera a valor de mercado y que el coste resultante es replicable por un operador independiente.
El artículo acredita que no estamos ante una infraestructura marginal, porque la información periodística describe un cambio estructural: en 2025 se enviaron 1.335 millones de paquetes en España, un 148 % más que en 2019, mientras los envíos postales tradicionales descendieron un 8 % respecto del año anterior. durante el pasado año se enviaron 1.335 millones de paquetes en España, un 10% más que en 2024 y un 148% más que en 2019, mientras que los envíos tradicionales descendieron un 8%
No se trata, por tanto, de un servicio accesorio, ya que la red de recogida y entrega es ya una palanca para captar demanda, reducir el coste de última milla postal, concentrar volúmenes, controlar la experiencia del consumidor y asegurar el acceso a comercios de proximidad.
El artículo cifra la red de Amazon en 25.271 puntos de recogida, la de InPost en 13.000 y la de Correos en más de 10.000, con el objetivo de elevarla a 13.000. Amazon con 25.271 puntos de recogida (5.435 Lockers y 19.836 Counters). InPost con 13.000 puntos totales. Correos con 10.000 puntos, con el objetivo de aumentar a 13.000 con los Puntos Correos
Estos datos destruyen cualquier intento de minimizar el acuerdo como una mera racionalización interna, porque estamos ante una infraestructura que define capacidad competitiva en un mercado en expansión y que se construye disputando los mismos establecimientos, los mismos puntos de acceso y la misma fidelidad del consumidor.

La red no es una suma inocente de establecimientos como revela el artículo, es un activo que acumula efectos de red:
• Más puntos mejor ubicados atraen a más consumidores.
• Más consumidores y volumen hacen más atractiva la red para comercios colaboradores.
• Más comercios reducen distancia, intentos fallidos y coste unitario de entrega.
• La reducción de coste permite mejorar precios, plazos y condiciones comerciales.
• Esa mejora atrae todavía más volumen y consolida la red.
El propio artículo refleja esa lógica y señala que los distintos operadores compiten por los mismos comercios para ampliar sus redes y que cada elección del consumidor otorga mayor peso a una red frente a otra. InPost, Amazon y ahora Correos compiten por los mismos comercios para crear redes cada vez más amplias, y en esta batalla también decide el consumidor, pues cada vez que elige dónde recoger su pedido, da más peso a una red que a otra.
Precisamente por ello, la red Puntos Correos no puede ser examinada solo como un contrato bilateral intragrupo, y debe ser analizada como una operación de expansión de capacidad en un mercado con fuertes economías de escala, economías de densidad y efectos de red, donde la estructura de costes inicial y la velocidad de implantación son determinantes.
La validación no acredita neutralidad competitiva, ya que la CNMC identificó los riesgos relevantes: precios intragrupo no ajustados a mercado, financiación directa o indirecta con cargo a la compensación del Servicio Postal Universal, empaquetamiento y asignación artificial de costes.
La CNMC ha identificado algunos riesgos potenciales que podrían afectar a la competencia en este tipo de contratos: que los precios no sean de mercado. que los costes asociados al acuerdo intragrupo puedan financiarse, directa o indirectamente, con cargo a la compensación del Servicio Postal Universa.
Pero identificar un riesgo no es neutralizarlo, y omite esa acción porque para neutralizarlo habría sido necesario acreditar, sobre datos auditables:
1. Que Correos Express retribuye íntegramente a Correos por la tecnología, capacidad, coordinación, datos, mantenimiento, amortización y riesgo que utiliza.
2. Que ninguna parte de estos costes se imputa al Servicio Postal Universal o queda cubierta, siquiera indirectamente, por recursos vinculados a este.
3. Que el precio intragrupo equivale al que habría aceptado un tercero independiente en condiciones de mercado.
4. Que las liquidaciones se ajustan al uso real y que una eventual infrautilización no desplaza a Correos —y, por extensión, a su actividad regulada— el riesgo comercial de la filial.
5. Que la red no produce exclusividad de hecho, cierre de puntos estratégicos o condiciones de acceso discriminatorias para otros operadores.
6. Que las ofertas de Correos Express en los servicios apoyados en la red son replicables por competidores igualmente eficientes.
El informe no ofrece esa demostración pública, y sus elementos económicos decisivos son confidenciales: importe por envío, costes de puesta en marcha, costes de gestión, reparto de volúmenes y previsiones de uso, además de que, de acuerdo con la información facilitada por el Grupo Correos, se ha estimado que los costes de puesta en marcha ascienden a (CONFIDENCIAL) miles de euros, y que el uso previsto de la red será del (CONFIDENCIAL).
ASEMPRE no sostiene que la confidencialidad comercial deba desaparecer, pero si sostiene algo elemental, y es que la confidencialidad no puede convertirse en una presunción de neutralidad competitiva ni en una barrera para exigir una comprobación independiente.
InPost, Amazon y ahora Correos compiten por los mismos comercios para crear redes cada vez más amplias
Una red pública integrada con una filial competitiva exige un estándar reforzado porque Correos no entra en este mercado desde cero, y el artículo señala que el Grupo ya dispone de 2.380 oficinas, 2.115 terminales Citypaq y 5.846 puntos de atención rural: más de 10.000 puntos de atención y recogida antes de la expansión prevista. el Grupo Correos ya cuenta con una infraestructura que combina 2.380 oficinas físicas, 2.115 terminales Citypaq (sus red de lockers) y 5.846 puntos de atención rural, hasta sumar más de 10.000 puntos totales de atención y recogida en España.
La relevancia competitiva de esa base instalada es evidente, y permite escalar una red comercial con rapidez, captar comercios bajo la notoriedad de la marca pública, integrar soluciones tecnológicas ya existentes y distribuir costes fijos sobre una infraestructura de extraordinaria capilaridad.
Nada de ello es ilícito por sí mismo, pero sí hace imprescindible una comprobación reforzada, y cuanto mayor es la ventaja estructural de partida, mayor debe ser la carga de demostrar que su utilización por una filial que compite en paquetería postal está valorada y retribuida en términos de mercado.
La CNMC advierte que, cuando no existen mecanismos eficaces de separación entre actividades con ventajas públicas y actividades genuinamente mercantiles, las ventajas exclusivas pueden trasladarse o extenderse a otras sociedades del grupo, porque si no existen tales mecanismos, o incluso existiendo, no son suficientemente efectivos, los términos de una contratación intragrupo pueden llevar a la traslación o extensión de las ventajas exclusivas a otras sociedades del grupo.
Ese es exactamente el riesgo que debe investigarse, en cncreto no si una red conjunta existe, sino si su estructura económica permite que Correos Express compita con un coste de red que un operador privado, sin matriz pública, sin oficina postal, sin red rural y sin activos de operador designado, no podría reproducir.
La insuficiencia del análisis fuera del contrato que el expediente sostiene ya que no identificó una cláusula de vinculación de servicios, pero reconoce que no realizó un análisis detallado de esa circunstancia fuera del acuerdo sometido a consulta, sin embargo, no se ha detectado ninguna disposición de esta clase en el acuerdo objeto de análisis, no obstante, cabe señalar que no se ha realizado un análisis detallado de esta circunstancia fuera del acuerdo reseñado.
Ese límite importa más tras la publicación de Economía Digital, y el efecto competitivo no se agota en la redacción del contrato intragrupo, porque puede producirse en la captación de comercios, en los incentivos económicos, en la prioridad de uso de capacidad, en el tratamiento de datos, en la comercialización conjunta, en la disponibilidad de puntos, en la integración con clientes y plataformas, y en los precios minoristas u ofertas comerciales que la red permite sostener.
ASEMPRE defiende una competencia abierta, innovadora y eficiente, y precisamente por ello exige que todos los operadores compitan con costes reales y recursos plenamente remunerados
Una autorización o validación que no examina esos efectos reales no puede clausurar el debate competitivo, y menos aún cuando la propia CNMC confirma que el informe no prejuzga sus actuaciones posteriores de supervisión o sanción, y sus conclusiones no prejuzgan otras actuaciones futuras en el ejercicio de las funciones de supervisión y sanción de la CNMC.
El artículo demuestra que los puntos de recogida son hoy una infraestructura competitiva crítica y que la expansión de Puntos Correos forma parte de una batalla por la escala, la densidad y el acceso al consumidor en paquetería postal, así esa realidad desmiente que la operación pueda tratarse como un acuerdo interno de relevancia limitada.
ASEMPRE defiende una competencia abierta, innovadora y eficiente, y precisamente por ello exige que todos los operadores compitan con costes reales y recursos plenamente remunerados, sin que una filial mercantil reciba ventajas no replicables desde una matriz pública que presta el Servicio Postal Universal.
La posición de ASEMPRE es concreta:
1. La conclusión consultiva de ausencia de distorsión no equivale a una certificación de neutralidad competitiva.
2. La supervisión postal debe verificar materialmente la separación de cuentas, el coste neto del Servicio Postal Universal y la imputación de todos los activos y costes comunes afectados.
3. La CNMC debe exigir un test de valor de mercado y de replicabilidad sobre los recursos transferidos o compartidos entre Correos y Correos Express.
4. Deben auditarse los efectos de la red en los precios, márgenes, acceso a comercios y capacidad de exclusión de los rivales.
5. Deben publicarse indicadores agregados suficientes para que el mercado pueda verificar que no existe financiación cruzada, precio intragrupo infravalorado ni cierre de acceso de hecho.
ASEMPRE no cuestiona que Correos compita, lo que cuestiona es que pueda presentarse como competencia neutral una expansión apoyada en una infraestructura pública integrada cuando sus costes y efectos no han sido contrastados con el rigor que exige el mercado postal liberalizado.
En la paquetería postal, la red ya no es un complemento, es una condición de competencia, y cuando la red condiciona quién puede competir, su coste, su acceso y su financiación deben ser transparentes, auditables y plenamente replicables.