Florentino Pérez (ACS) se une a la francesa Vinci para ganar un contrato de 200 millones en Praga
El consorcio liderado por la francesa VINCI, con ACS como socio clave, se adjudica la mayor obra de saneamiento de aguas residuales de la capital checa en décadas
Montaje realizado por Economía Digital.
La gran infraestructura hídrica europea sigue siendo terreno abonado para los grandes constructores del continente. La prueba más reciente llega desde Praga, donde un consorcio encabezado por la francesa VINCI y en el que participa HOCHTIEF, filial del grupo español ACS de Florentino Pérez, acaba de llevarse un contrato de algo más de 190 millones de euros, según ha confirmado este periódico.
El contrato tiene por objeto la reconstrucción y modernización de la línea de agua existente de la Estación Central de Depuración de Aguas Residuales (ÚČOV) de Praga, situada en la emblemática Isla Imperial —Císařský ostrov— a orillas del rio Moldava.
La obra deberá completarse en un plazo de 43 meses desde el inicio de los trabajos, fijado en marzo de 2026, lo que sitúa la entrega prevista hacia finales de 2029.
El grupo adjudicatario se presenta bajo la denominación Společnost pro rekonstrukci SVL y agrupa a un total de siete empresas. SMP Construction, filial directa del grupo VINCI en la República Checa, ejerce como entidad líder.

A su lado figuran HOCHTIEF CZ y su matriz alemana HOCHTIEF Infrastructure, integrantes del perímetro de ACS; la especialista en tratamiento de aguas Česká voda–MEMSEP; la constructora de infraestructuras Stavby mostů; y PRŮMSTAV, otra firma del ecosistema VINCI en el país.
El consorcio cuenta además con cinco subcontratistas, entre los que destacan EUROVIA CZ, también del grupo VINCI.
La presencia de HOCHTIEF en este consorcio no es casual. El grupo alemán, adquirido por ACS en la década pasada, constituye el brazo europeo de la constructora española en mercados de Europa central, una región donde ha desarrollado una notable cartera de obras de infraestructura.
La alianza entre ACS y VINCI en Praga no surge de la nada. Ambos grupos llevan años tejiendo una relación corporativa que va mucho más allá de compartir consorcios en licitaciones puntuales.
La operación más significativa entre ellos tuvo lugar en diciembre de 2021, cuando ACS vendió a VINCI su filial de servicios industriales Cobra, en una transacción que se ha cerró finalmente en 5.282 millones de euros.

Tras la venta, ambas empresas continuaron desarrollando conjuntamente activos renovables dentro de una joint venture que acaba de ser disuelta, con VINCI abonando a ACS un pago final de 300 millones de euros, después de haber adelantado ya 80 millones en los años anteriores.
La modernización de la línea de agua implica la parada total de esa parte de la depuradora mientras el resto de las instalaciones de la ÚČOV permanece en pleno funcionamiento, tratando los residuos de una ciudad de casi 1,4 millones de habitantes.
ACS y VINCI, alianza táctica en Europa
La unión entre ACS y VINCI en este proyecto ilustra una tendencia creciente en la gran construcción europea: la formación de consorcios entre competidores para abordar megaproyectos que ningún actor está dispuesto a asumir en solitario, tanto por el volumen de riesgo como por los requisitos técnicos y financieros de las licitaciones.
En este caso, la complementariedad es clara: VINCI aporta el liderazgo local a través de sus filiales checas y la experiencia en grandes obras, mientras que HOCHTIEF suma capacidad financiera, músculo de ingeniería y la credibilidad institucional que le otorga su arraigo en el mercado centroeuropeo.

Para el sector, el contrato de la ÚČOV de Praga es también una señal de que la inversión pública en infraestructuras en Europa central mantiene su impulso.
Un mercado en el que ACS, a través de HOCHTIEF, tiene intención de seguir creciendo, y en el que su socio circunstancial de hoy, VINCI, es, como demuestra la historia reciente entre ambos grupos, mucho más que un simple compañero de viaje.