Cae Rodrigo Rato

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La Fiscalía acusa al ex vicepresidente económico de José María Aznar de fraude, blanqueo y alzamiento de bienes

Rodrigo Rato, custodiado por agentes de Aduanas y de la Agencia Tributaria

en Barcelona, 17 de abril de 2015 (00:19 CET)

Rodrigo Rato tardará en olvidar el día de ayer. El ex vicepresidente económico de los Gobiernos de José María Aznar fue detenido tras una semana de especulaciones por presuntas irregularidades en la amnistía fiscal de 2012, proceso que puso en marcha su propio partido, el PP, y al que él se acogió. El artífice del milagro económico a finales de los noventa, en palabras del propio Aznar, era el jueves un hombre abatido, expuesto a la pena de televisión durante los registros de su domicilio y su despacho en el madrileño barrio de Salamanca.

El ex presidente de Bankia y ex director gerente del FMI está acusado de tres delitos: fraude, blanqueo y alzamiento de bienes. El juzgado de instrucción 35 de Madrid ha admitido la denuncia presentada por la Fiscalía. Las pesquisas nacen de las incongruencias que la Agencia Tributaria detectó entre la amnistía fiscal y los datos de su declaración de 2013. Poco más se sabe de esta causa, que permanece bajo secreto de sumario.

Registros

La imagen de Rato durante los registros era la de la misma derrota. Salió del inmueble donde reside, en la calle Don Ramón de la Cruz, escoltado por varios agentes de paisano. Acababan de pasar horas poniendo patas arriba su casa. Entró en un coche, con un agente protegiendo su cabeza para no impactar con el techo, como se suele hacer en estos casos, y fue trasladado hacia otro registro, esta vez el de su despacho. Eran las siete de la tarde, y la jornada aún se antojaba larga.

La Agencia Tributaria había solicitado que Rodrigo Rato durmiera en prisión. Pero a última hora la Fiscalía se opuso. Salió de custodia policial pasada la media noche tras siete horas detenido.

Actuación del Gobierno 

La actuación policial de ayer pone fin al runrún de los últimos días. El martes trascendió que Rato figuraba en la lista de 705 investigados por el Servicio Ejecutivo de Prevención y Blanqueo de Capitales (Sepblac). Desde entonces, diferentes miembros del Gobierno han dado la cara ante los medios de comunicación por el asunto. El mensaje era claro: la justicia actúa por igual para todos.

¿Rato es un cabeza de turco? ¿El PP expía sus pecados de cara a las municipales en su antiguo referente? La oposición no dudó en plantear estas cuestiones a lo largo del día. En el lado del Gobierno, los populares entonaban la letanía ya conocida: tristeza, decepción pero sobre todo respeto a la presunción de inocencia. Esteban González Pons, Celia Villalobos, o Rafael Hernando, defendieron esas palabra. Fueron de los pocos que se dejaron ver.

Otro casos 

Rato ya está imputado por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu en la causa sobre la fusión y la salida a Bolsa de Bankia. Igualmente, se le investiga en la pieza separada en la que se analizan las tarjetas black, opacas al fisco, en las que los exconsejeros de Bankia y de Caja Madrid cargaron 15,5 millones de euros, informaron fuentes jurídicas.

Igualmente, Rato aparece en sendas querellas presentadas por UPyD y Manos Limpias en relación con sobresueldos que habrían cobrado directivos de Caja de Madrid durante las presidencias de Miguel Blesa y Rodrigo Rato. El FROB puso en conocimiento de la Fiscalía esta práctica presuntamente irregular, y el Ministerio Público la judicializó en un órgano de Instrucción de Madrid sin que por el momento el asunto haya avanzado.

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