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El presidente catalán y el vicepresidente trazan diferentes escenarios para poder convocar el referéndum o para salir airosos con unas elecciones

Manel Manchón

Economía Digital

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (d) y el vicepresidente Oriol Junqueras , aprobaron unos presupuestos con más dinero para los medios de comunicación afines. EFE/Andreu Dalmau

Barcelona, 22 de marzo de 2017 (05:00 CET)

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el líder de Esquerra y vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, llevaban semanas preparando una estrategia en la que los dos puedan salir airosos con el proceso soberanista. Los dos mandatarios se han comprometido a convocar el referéndum soberanista, y así lo explicitaron este lunes con la publicación de un artículo en el diario El País, que se podía entender como una carta a Rajoy y al conjunto del estado. Sin embargo, la influencia de Junqueras en ese escrito es notable. Según distintas fuentes, y consultados algunos expertos en comunicación política, el texto es, en gran medida, obra de Junqueras, que, tras trabajarlo conjuntamente con Puigdemont, se matiza y se concreta en un artículo que llama al Gobierno a presentar una oferta para encontrar una salida que evite la confrontación.

Los más interesados en los últimos meses en buscar un acuerdo son los republicanos, que, pese a defender hasta las últimas consecuencias la convocatoria del referéndum, también son conscientes de todo lo que representa, y de que el mensaje que se ofreció a la sociedad catalana fue que se haría “con todas las garantías”. Es lo que se busca ahora, las garantías para que, si se efectúa la consulta, pueda, posteriormente, tener efectos legales vinculantes.

Junqueras advierte de que los no independentistas también "sufren" cuando su país "sufre"

El estilo de Junqueras se refleja en el artículo de forma diáfana, según un propio análisis, también, de Economía Digital respecto a los discursos públicos del líder de Esquerra. “(...) Y no se nos ocurre pensar que el futuro de Catalunya no lo van a decidir sus ciudadanos y sí el Gobierno español, (…), “el estado ha abandonado a todos los catalanes, también a los que no quieren la independencia, pero aman a Cataluña como el que más y sufren, por tanto, cuando su país sufre”. (…) “Hace tiempo que es la hora de la política. En Cataluña la hacemos, y seguro que no siempre lo hacemos bien. También hay que estar dispuesto a escuchar y hablar de ello”. Todos estos fragmentos tienen la influencia de Junqueras, que siempre busca una cierta mirada interna de las cuestiones personales y políticas, producto de su educación y praxis católica.

El artículo se había preparado semanas antes, con la idea de publicarlo en un medio de difusión nacional. En manos del presidente Puigdemont se paró unos días, para matizar y analizar bien el contenido, y aportar otras consideraciones, según ha podido conocer Economía Digital.

El sello del artículo es de Junqueras, que estudia todos los escenarios posibles

La cuestión es que existe una doble velocidad en los asuntos internos del Govern de la Generalitat. Puigdemont quiere convocar el referéndum y va a por todas, con la intención, ahora, de poder defender la propuesta en el Senado, como así lo ha solicitado, sin respuesta todavía del presidente de la cámara baja, Pío García-Escudero. Pero es Oriol Junqueras quien quiere perfilar, con más detalle, todos los escenarios posibles para que el proceso soberanista no acabe en una gran frustración si el Estado aplica todos sus resortes legales.

Por eso, aunque se insiste en que se llegará hasta el final, se pide al Gobierno que tome alguna decisión, que se adelante con alguna propuesta concreta que se pueda votar en Cataluña.

El sello del artículo es de Junqueras, que busca, con Puigdemont la máxima unidad, para dejar de lado a Artur Mas, que ha distorsionado en los últimos meses al Govern, ante la consternación, también, de la dirección del Pdecat. El problema, para la dirección de los ex convergentes es que Puigdemont no quiere tener una relación demasiado próxima con el partido, ni quiere ser el candidato si se convocan elecciones. Y eso le ofrece a Junqueras una pista muy grande, teniendo en cuenta que todas las encuestas le son favorables.

 

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