Discrepancias entre CDC y ERC sobre cómo y cuándo se declarará la independencia

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Los republicamos quieren una declaración en 18 meses mientras que los convergentes apuestan por tomárselo con más calma

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, junto al vicepresidente, Oriol Junqueras, en el Parlament.

Barcelona, 27 de enero de 2016 (20:00 CET)

Costó mucho que Cataluña tuviera Gobierno. En el último momento y gracias a la renuncia de Artur Mas, Carles Puigdemont se convirtió en presidente de la Generalitat y las cosas se calmaron en la política catalana después de un periodo de alta intensidad.

Ahora, la tensión vuelve a subir. En esta ocasión por una disputa en el seno de Junts pel sí sobre cómo y cuándo se declarará la independencia. A los republicanos les urge. Los convergentes son partidarios de tomárselo con calma.

18 meses

La disputa estalló después de que la secretaria general de ERC, Marta Rovira, recordase que el pacto entre Junts pel sí incluye la decisión de declarar la independencia de Cataluña en un plazo máximo de 18 meses desde la celebración de la elecciones del pasado 27 de diciembre, es decir, en marzo de 2018 a más tardar.

A Rovira le da igual que esa ruptura se llame declaración unilateral de independencia o ley de transitoriedad jurídica. Para ella, el nombre no hace la cosa, lo importante es que Cataluña rompa con el resto de España en los plazos acordados.

Referéndum constitucional

Pero Puigdemont no comparte su postura. El presidente de la Generalitat no tiene tanta prisa y no ve problema en que se superen esos 18 meses que, a su juicio, son sólo orientativos y en ningún caso taxativos.   El presidente tampoco comparte la manera de hacer las cosas. Ya explicó en la entrevista que concedió a TV3 tras ser investido que "no habrá declaración unilateral de independencia", porque eso no está previsto para esta legislatura.  

Puigdemont es consciente de que el secesionismo, aunque tiene mayoría de escaños, no ha logrado la mayoría de los votos y no quiere lanzarse al vacío sólo con el respaldo del 47% del electorado. Por eso, es partidario de que Cataluña redacte su constitución y luego la someta a referéndum para ver si en ese plebiscito el independentismo supera el 50% de los sufragios.

Declaración de intenciones

El miércoles, la prensa pidió explicaciones sobre esta controversia a la consellera de la Presidència, Neus Munté, durante una comparecencia pública. Munté negó que haya discrepancias en el seno de Junts pel sí.

No obstante, de sus respuestas se deduce que la tensión entre ERC y CDC se mantiene, ya que la consellera no supo precisar en qué momento se declarará la independencia. Tampoco se mostró partidaria de la famosa declaración unilateral de independencia y recurrió a las medias tintas al hablar del asunto asegurando que habrá "una declaración de intenciones".    
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