El director de Infraestructures de Mas dirigió una obra ruinosa adjudicada por él mismo

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CASO DEL 3%

Un Guardia Civil durante el registro a la sede de CDC / EFE

en Barcelona, 25 de octubre de 2015 (12:05 CET)

La sombra de una obra sospechosamente cara se cierne sobre el primer implicado del Govern en la trama del 3% que afecta a CDC. Josep Antoni Rosell, detenido esta semana y posteriormente puesto en libertad con cargos y sin pasaporte, fue el encargado de diseñar la construcción del canal Segarra-Garrigues, en la provincia de Lleida, una obra con un sobrecoste del 81%, ahora en suspensión y lejos de estar terminada.

Según publica este domingo el diario El País, poco después de la adjudicación de este proyecto, en el año 2002, Rosell se convirtió en el director general del consorcio ganador, Aguas Segarra-Garrigues (ASG), liderado por FCC y Agbar. Según fuentes citadas por el diario madrileño, se trataba de un "contrato de llave en mano. La concesionaria debía cumplir las condiciones fijadas".


Ida y vuelta de la empresa privada

En el año 2011, un estudio elaborado por Regsega, la empresa pública encargada de la monitorización de esta obra, cifró el sobrecoste de la misma en el 81% (el gasto inicial previsto era de 1.069 millones). Por aquel entonces Rosell ya había vuelto a la administración pública como número dos de Infraestructures.cat y, de nuevo, como responsable del canal hidráulico leridano, al mando de Regsega.


Obra faraónica

La obra objeto de sospechas es la segunda infraestructura pública más cara de Cataluña después del AVE. El proyecto inicial preveía regar una superficie de 70.150 hectáreas; pero, en 2013, los trabajos prácticamente se paralizaron. Las expectativas del Govern sitúan en 18.000 las hectáreas que, de aquí a dos años, se beneficiarán de este proyecto.
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