El Gobierno español culpa al nacionalismo catalán del castigo de los mercados a España

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TENSIÓN INSTITUCIONAL

El ministro García-Margallo, en el Congreso./EFE

11 de octubre de 2012 (12:03 CET)

El Gobierno español no quiere dejar ni una ocasión para arremeter contra lo que considera como una deslealtad institucional y que identifica con el nacionalismo catalán. La ola soberanista en Catalunya sigue sin digerirse en el seno del Ejecutivo que preside Mariano Rajoy.

Y el último en expresarlo de forma contundente ha sido, de nuevo, el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, que ha alertado este jueves en el Congreso sobre el aumento del soberanismo en Catalunya, que, a su juicio, está debilitando a España y perjudica su financiación en los mercados internacionales.

Tensión

Según Maragallo, ese clima político de tensión, provocado por el nacionalismo catalán, explicaría la rebaja de la deuda de España por parte de Standard & Poor's. Y ha advertido al movimiento independentista que salir de la Unión Europea “es extraordinariamente fácil, pero entrar es extraordinariamente difícil”.

El contexto era, para Margallo, el más propicio, porque el ministro se ha pronunciado sobre el movimiento independentista catalán el mismo día que el pleno del Congreso aprueba la adhesión de Croacia a la Unión Europea.

El debate sobre ese ingreso ha derivado, como no podía ser de otra manera en un momento de acusaciones mutuas entre el gobierno español y el catalán, en un encendido debate sobre Catalunya.

Innegable "españolidad de Catalunya"

La respuesta de Margallo se ha producido después de una intervención del diputado de ERC, Joan Tardà. Y el ministro ha insistido en que los “movimientos” independentistas en Catalunya están ofreciendo una muy mala imagen de España en los mercados que pueden financiar al propio Estado español, y, por tanto, también a las comunidades autónomas, como la propia Catalunya, que se encuentra en una posición de extrema debilidad.

Ante las recomendaciones de Tardà, que le ha ofrecido a Margallo “tila y calma”, el ministro ha mantenido sus tesis, pero reconociendo en todo momento “la innegable realidad catalana”.

La idea del ministro y otros miembros del Gobierno español es que no se puede, al mismo tiempo, negar también la “innegable españolidad de Catalunya”. Quienes lo hagan, a su juicio, “fracasarán siempre y prejudicarán a los ciudadanos catalanes”.

Margallo ya aseguró, tras la exhibición de estelades en el Camp Nou, coincidiendo con el partido entre el FC Barcelona y el Real Madrid, que el clima que se vivió crea una mala imagen de España en el concierto internacional.
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