El presidente de los empresarios catalanes pide mano dura con los corruptos

stop

Gay de Montellà reclama que la ley “castigue el delito y persiga al delincuente” en pleno ‘caso Pujol’

El presidente de Foment del Treball, Joaquim Gay de Montellá - EFE/Albert Olivé

15 de agosto de 2014 (11:25 CET)

El caso Pujol ha impactado en la sociedad catalana. El último en pronunciarse sobre el terremoto que ha desatado la confesión del ex presidente de la Generalitat y la salida a luz pública de los manejos de su familia ha sido el presidente del empresariado catalán, Joaquim Gay de Montellà. El líder de Foment del Treball ha pedido mano dura para todos los corruptos. “Es necesario que la ley castigue el delito y persiga al delincuente”, manifiesta en una tribuna de opinión este viernes en La Vanguardia.

Gay de Montellà indica que “las malas prácticas origen de la corrupción” tienen una capacidad “altamente corrosiva de los resortes principales de nuestro Estado de derecho y de las relaciones privadas”. Exige que tanto el sector público como el privado reivindiquen, recuperen y practiquen unos “principios éticos que siempre son fundamentales”.

Crisis institucional


También argumenta que las prácticas corruptas profundizan la crisis institucional que se ha generado por los “errores políticos, institucionales o personales” y la recesión. “Un cúmulo de malestares varios dentro de las sociedades diversas”.

Indica que una de las reacciones a la “búsqueda colectiva de respuestas políticas a interrogantes que no sólo ha despertado esta crisis” ha sido la eclosión del independentismo catalán; “el movimiento soberanista, con renovado origen desde el carlismo del siglo XIX”.

Pacto fiscal

El líder de la patronal catalana reivindica de nuevo el pacto fiscal como elemento para resolver el conflicto político entre Catalunya y España. Reivindica un “pacto institucional” e incluso enumera las competencias que se debe quedar sin cesiones la Generalitat: “Lengua, cultura y administración local”.

Aunque el elemento más importante es el acuerdo fiscal “que respete el principio de ordinalidad poniendo límites a la continuada solidaridad”. Precisamente, los elementos que están sobre la mesa de diálogo, tal y como avanzó este medio.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad