El Rey Felipe se lleva una monumental pitada en el Camp Nou

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Las aficiones del Athletic y del Barça pitan contra el himno de España desde el primer segundo ante los rostros pétreos de Mas, Felipe y Villar

Felipe VI aguantó la pitada con gesto serio

en Barcelona, 30 de mayo de 2015 (21:56 CET)

El Rey Felipe VI ya sabe lo que es una sonora pitada al himno de España.

Era contraproducente y lo sabía el Gobierno y la Federación Española de fútbol. Sus advertencias iban a ser contestadas. Y desde el primer segundo, las aficiones del Athletic y del Barça pitaron de forma ensordecedora el himno de España.

El Rey estaba flanqueado por Artur Mas y Ángel Maria Villar. Sus rostros, pétreos. Poca broma.
Pero nadie podrá decir que no era algo previsible.

Un problema político

El Gobierno había advertido al propio F.C. Barcelona, y le hizo responsable del posible incidente. Pero la final de la Copa del Rey la organiza la Federación española de fútbol, y ese fue el argumento que esgrimió el Barça. Ahora se deberá dilucidar si hay sanciones o no.

El hecho es que se trata de un problema político de primer orden. Con el relevo en la jefatura del Estado, Felipe VI, que conoce bien Cataluña y que está bien conectado con círculos políticos y económicos catalanes, se consideró que se podía abrir una etapa política nueva y que él podría favorecer un mejor encaje en España de las nacionalidade históricas. Pero el desapego de una parte de catalanes es evidente.

Ocurre que la paradoja es máxima. Y que el nacionalismo vasco ha encontrado una vía propia, sin ruido. Es el PNV el que está comiendo el terreno a Bildu. Pero en Cataluña es al revés. Es Esquerra Republicana la que entra en terreno de CiU, y, a su vez, pierde votos en favor de la CUP, que es el Bildu catalán.


Y gritos de 'independencia'

La pitada fue monumental. Enorme. Felipe VI ya sabe que debería impulsar algún cambio, la propia reforma de la Constitución o resignarse a futuras pitadas y constatar que Ortega tenía razón: es la conllevancia lo único que se puede pretender, sin más objetivos.

Porque la afición no ha parado. Y en el minuto 17,14 ha acabado gritando: Independència.
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