Estado Islámico crea televisiones para mostrar asesinatos y decapitaciones

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Cuentan con una productora en cada provincia, con logotipo y reporteros propios, en una red que se extiende por todo el califato

El logo de la productora y el micrófono de los reporteros con la bandera

en Barcelona, 07 de marzo de 2015 (15:16 CET)

Una televisión por cada provincia, cada una con su propio logotipo, reporteros, micrófonos con la bandera del grupo y autonomía propia, pero todas ellas siguiendo el mismo patrón. Las dos grandes productoras de Estado Islámico, Al Hayat y Al Furqan, sirven de modelo para la extensión por todo el califato de operadoras más pequeñas que dan difusión a las acciones criminales del grupo.

El objetivo es precisamente ese, difundir su mensaje por todo el territorio y aumentar su impacto a través de las redes sociales. Estado Islámico crea una red de productoras locales de televisión para cubrir todo el califato y ampliar su difusión. Los contenidos recogidos no se limitan sólo a Siria e Irak, sino que también empiezan a elaborar piezas con anclaje en otros lugares en los que han surgido movimientos fieles al Estado Islámico, como Libia.

Asesinatos, decapitaciones y disparos

Los vídeos siempre arrancan con la frase "en el nombre de Alá el Clemente y Misericordioso", seguida del logotipo de la productora. Ubicado siempre en la esquina superior derecha de la imagen, el logotipo puede mutar hasta transformarse en la bandera del Estado Islámico, con la inscripción de la Sahada, "no hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta".

La red de televisiones se utiliza básicamente para difundir violencia. Asesinatos, decapitaciones y enfrentamientos armados que acaban con victoria para los terroristas son válidos para entrar en la parrilla de contenidos. A partir de ahí, se difunden en redes sociales.

Alguna de estas productoras ya está detrás de algunos de los videos más conocidos de Estado Islámico de los últimos días como el que mostraba a los terroristas a finales de febrero destrozando piezas históricas en un museo de Mosul.

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