Génova cede ante Aguirre para evitar una guerra en Madrid

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El PP pactó con la presidenta regional que dejaría de liderar el partido en la comunidad, pero sólo si es elegida alcaldesa

Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre

en Madrid, 08 de marzo de 2015 (18:27 CET)

El Partido Popular ha sacado la manguera para intentar apagar el incendio que se cernía sobre Madrid. En un comunicado oficial ha desmentido este domingo por la tarde las informaciones que apuntaban un acuerdo con Esperanza Aguirre para que ésta cediera el bastón de mando de los populares madrileños a cambio de postularse a la alcaldía de la capital.

La presidenta regional montó en cólera y dijo que no iba a dejar su puesto. Es más, en una entrevista en la Cadena Cope, aseguró que si el partido decide poner una gestora, es mejor que se busque otro candidato, "porque yo no me voy a presentar como candidata para que el programa lo hagan otras personas con las que yo no coincido, y la lista electoral otro tanto. No, no soy un monigote".

Las condiciones de Aguirre

El partido se apresuró a frenar el ímpetu de su candidata. El acuerdo, según reveló el PP, consiste, efectivamente, en que Esperanza Aguirre abandone la presidencia de los populares madrileños, pero solo en el caso de que sea elegida alcaldesa. De manera que el relevo se produciría más tarde y a través de un congreso interno. Un escenario distinto al abandono inmediato de sus funciones.

Pero aunque esta sea la hoja de ruta, Mariano Rajoy, que mantiene conocidas tensiones con Aguirre, preferiría otra cosa. La propia presidenta regional reconoció que María Dolores de Cospedal le propuso dejar la presidencia del PP madrileño si era candidata, pero Aguirre se negó. El acuerdo se suavizó y quedó condicionado a su elección como alcaldesa de Madrid.

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