Homs minimiza la desobediencia al TC por el 9N

stop

El exconsejero es arropado por un centenar de personas antes de declarar en el Tribunal Supremo. En sus respuestas a la fiscalía, dijo que el 9N no fue una consulta sino un "proceso participativo"

Francesc Homs, en su comparecencia ante el Tribunal Supremo. / EFE

Barcelona, 27 de febrero de 2017 (11:58 CET)

Comenzó el primer día del juicio al exconsejero catalán Francesc Homs, imputado por los delitos de desobediencia y prevaricación por la realización de la consulta independentista del 9N. Por estos cargos, la Fiscalía solicita una pena de nueve años de inhabilitación para el ejercicio de cargos públicos

El aparato independentista movilizó cinco autocares que acercaron a Madrid a un centenar de personas para apoyar al diputado del PDECat. Allí también se encontraba el expresidente Artur Mas, la vicepresidenta Neus Munté, el consejero de Exteriores Raül Romeva y otros dirigentes de su partido y de ERC.

Toda la comitiva, a las 9.30 como se había programado, caminó desde la plaza del Rey hasta la sede del Tribunal Supremo; pero Homs no ingresó por la fachada principal sino por una entrada lateral, sobre la calle Bárbara de Braganza, por lo que el centenar de manifestantes tuvo que quedarse a una buena distancia por lo reducido de la vía. A lo largo del trayecto, algunas personas exhibieron banderas españolas y gritaron consignas contra la independencia de Cataluña.

A diferencia de Mas, que se negó a responder a las pregunta de la fiscalía y la acusación popular, Homs sí contestó al fiscal. En la sala del Supremo dijo que no obedeció a la suspensión del Tribunal Constitucional porque "el alcance de la providencia del TC era manifiestamente inconcreto", y luego de pedirle aclaraciones al cuerpo judicial, siguieron adelante porque las respuestas nunca llegaron.

El exconseller, en sus primeras respuestas, buscó diluir el alcance del 9N. Dijo que no fue una consulta sino "un proceso participativo", y bajo este eufemismo, señaló que la organización no se podía frenar porque estaba en manos de los voluntarios. "La consulta ya había sido suspendida anteriormente y lo que había entonces era un proceso participativo".

Homs se encuentra más involucrado que Artur Mas o las exconsejeras Irene Rigau y Joana Ortega, debido a que es quien ha firmado y autorizado diferentes procedimientos de la Generalitat para apoyar la consulta, como la compra de 7.000 portátiles que se usaron el 9N o la contratación de un pabellón en la Feria de Barcelona para organizar una sala de prensa.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad