Homs sostiene que España no tiene gobierno por culpa de la agenda catalana

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El rey cierra el martes la tercera ronda de consultas con muy pocas esperanzas de evitar la repetición de las elecciones

Un momento de la entrevista del rey con Homs. / EFE

Barcelona, 25 de abril de 2016 (21:58 CET)

El rey Felipe VI cerrará este martes la tercera ronda de consultas con escasas posibilidades de proponer un nuevo candidato a la investidura como presidente del gobierno. No ha habido acuerdo entre los partidos políticos y España parece abocada a la repetición de las elecciones. El líder de Democràcia i Llibertat (DiLL), antigua CDC en el Congreso, Francesc Homs, ha atribuido esa falta de consenso a la agenda catalana.

Tras reunirse con el monarca, Homs ha asegurado que España tendría ya un nuevo gobierno si Cataluña no hubiese iniciado su proceso de independencia. Y es cierto que ese proyecto secesionista es una de las causas que han impedido un acuerdo entre las fuerzas de izquierdas.

Un referéndum inaceptable para el PSOE

Tras la primera ronda de consulta, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, propuso al del PSOE, Pedro Sánchez, cerrar un pacto progresista. Pero los 90 diputados socialistas y los 69 suma sólo 159 escaños, que se quedan lejos de la mayoría absoluta, situada en 176 parlamentarios.

Así, esa coalición hubiera necesitado de los dos diputados de IU y del apoyo, o al menos la abstención, de las fuerzas independentistas catalanas, ERC y DiLL, y quizá también del PNV. Ahí es donde se iniciaron los problemas, porque el PSOE no quiere secundar la celebración de un referéndum independentista en Cataluña como le hubieran demandado esos partidos.

Acuerdo con Rivera

Además, Podemos, que sí ve con buenos ojos que se convoque esa consulta, no quiso retirar esa propuesta de la mesa de negociaciones, por lo que el acuerdo entre socialistas y podemitas resultó imposible. La agenda catalana fue uno de los motivos del desencuentro, pero hubo otros.

Antes de negociar con Podemos, Sánchez cerró un acuerdo con Ciudadanos. Los socialistas tampoco sumen con los de Albert Rivera, que cuenta con 40 diputados. Así que, una vez firmado ese pacto, Sánchez abrió una negociación con Iglesias. Pero fracasó en su intento de mezclar el agua de Ciudadanos con el aceite de Podemos. Los de Rivera son liberales, los de Iglesias, neocomunistas. Unirlos resultó imposible.

Negativa a negociar con Rajoy

Mientras, el PP reclamó a Sánchez que se sentará a negociar con él. Los populares tenía dos argumentos para reclamar la atención del PSOE: han ganado las elecciones y la única coalición que suma una mayoría holgada es la del PP con los socialistas. La propuesta de Mariano Rajoy pasaba por crear una gran coalición con su partido y el de Sánchez a la que podría sumarse el de Rivera.

Pero el líder de los socialistas no ha querido no oír hablar de un posible pacto con un PP acorralado por la corrupción y por una legislatura de recortes. Sánchez se ha negado una y otra vez a sentarse a negociar con Rajoy y así se ha llegado a este punto en el que la repetición de las elecciones parece ineludible.

Nuevas elecciones

Si el próximo martes nadie cambia de opinión, los comicios quedarán convocados de forma automática para el 26 de junio. ¿Hay alguna posibilidad de evitar esa situación? Casi todos los agentes políticos y los analistas dan por hecho que habrá nuevas elecciones. Sánchez no dejará en la estacada a Ciudadanos para pactar con Podemos y menos si tiene que aceptar el referéndum independentista en Cataluña.

Los barones de su partido no se lo consentirán. El secretario general del PSOE tampoco dará su brazo a torcer cambiando de opinión en el último momento y asociándose con Rajoy a quien ha dejado claro que detesta. Así las cosas, la única posibilidad para evitar la repetición de las elecciones pasaría por una abstención del PSOE a una investidura de Rajoy, o de otro candidato del PP, en alianza con Ciudadanos.

Una remota opción de gobierno 

Es una opción que podrían ver con buenos ojos algunos de los barones socialistas que observan temerosos como en unas nuevas elecciones, el PSOE podría quedar por debajo de Podemos y perder la hegemonía de la izquierda que ostenta desde la recuperación de la democracia.

Pero esta posibilidad parece muy remota incluso para Felipe VI, que cerrará este martes la tercera ronda de contactos entrevistándose con Rivera, Iglesias, Sánchez y Rajoy. El rey parece convencido de que de esos encuentros no saldrá un candidato a la investidura, pues ha aprovechado sus reuniones de hoy con los dirigentes de los partidos minoritarios para pedir que reduzcan los gastos de la campaña electoral y destinen el dinero que ahorren a fines sociales.
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