La cabalgata de Carmena confronta en Madrid a tradicionalistas y progres

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El espectáculo recorrido organizado por la concejal de Cultura Celia Mayer enciende al público conservador que criticó los trajes rosas, la carroza con DJ y un espectáculo casi carnavalesco. Los defensores de Carmena ven avances en la cabalgata renovada

Cabalgata de Reyes de Manuela Carmena.

Madrid , 06 de enero de 2016 (18:22 CET)

Quien conozca la tienda de ropa de Manuela Carmena en el barrio de Malasaña seguramente no quedó sorprendido por los coloridos trajes de los tres Reyes Magos. La tienda de ropa infantil de Carmena está llena de estampados atrevidos y camisetas rompedoras. Es el estilo Manuela Carmena: étnico, multirracial. Y también fue el estilo utilizado por la alcaldesa durante la primera Cabalgata de Reyes organizada por el equipo de Ahora Madrid.  

El acto dirigido por la concejala Celia Mayer, que sustituyó a Guillermo Zapata tras los polémicos tuits de humor negro, fue diferente y transgresor. No hubo animales, no hubo ovejas ni camellos, sólo algunos caballos de la policía montada. Los Reyes Magos no llevaban sus capas tradicionales sino coloridos atuendos similares a los que vende Carmena en su tienda de Malasaña, las favoritas entre las madres bohemias del barrio.  

Ni rancio ni antiguo

Las bicicletas abrieron paso a unos reyes postmodernos y en vez de vestimentas de hace 2.000 años, la celebración evocó a los indígenas del Amazonas, a la cultura del Lejano Oriente, al frío ártico. Fue más una exposición universal, una fiesta carnavalesca que una tradicional y lineal Cabalgata de Reyes.

"Voté a Ahora Madrid y me gusta cómo lo están haciendo. Pero en la cabalgata, bajo mi punto de vista, no han acertado. La Navidad, se quiera o no, conlleva un aire mágico que en este país se ha asociado a villancicos, pastores, belenes y Reyes Magos. Ayer se respetaron culturas de otras zonas, la china y sus dragones, la amazonia y la selva, el mundo árabe, el Ártico... Pero yo no vi ninguna muestra de lo que fue o ha sido la Navidad aquí. Y no me considero rancio ni antiguo", comentó Álvaro Truff en el perfil de Facebook de Ahora Madrid.  

La crítica más sonada ha sido la de la exdiputada del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, que tuiteó su molestia porque su hija de seis años descubrió que los trajes de los Reyes Magos no eran reales. Álvarez de Toledo cuestionó que Ahora Madrid se haya elevado a la categoría de protagonistas de las fiestas. "Lo moderno es saber preservar las tradiciones compartidas y aceptadas por todos. No pueden pensar que las tradiciones empiezan con ellos mismos", explicó Álvarez de Toledo a La Vanguardia.

La enseñanza  

Pero las críticas también fueron enfrentadas por los seguidores de Manuela Carmena. Los seguidores y simpatizantes de Ahora Madrid consideran que lo importante de la fiesta no son los trajes más o menos carnavalescos sino los mensajes de igualdad y de solidaridad que transmitió la celebración.

Carmena erradicó el palco VIP para cedérselo a niños especiales y minusválidos. No desfilaron animales por principios animalistas y hubo mensajes para hacer entender a los niños la diversidad cultural. "Sus Majestades sin la capa de armiño con una vestimenta que parecían al mago Merlín, interactuando con los chavales, en vez de esa figura errática de concejales de otros años con cara de circunstancia. Por no hablar del discurso final lleno de solidaridad, ecologismo, amor y mucha emoción, con un Baltasar de verdad tocando y cantando una canción tradicional africana", opinó Manuela Cid Sáez en el mismo foro.

La propia alcaldesa de Madrid, tal vez por iniciativa propia o por sus hábiles gestores de redes sociales, publicó un mensaje tras la polémica del tuit de Cayena, convertido en Trending Topic #NoTeLoPerdonareJamasCarmena, para defender el nuevo formato.  

"Los Reyes me han traído la oportunidad de seguir trabajando por un @Madrid más justo y diverso. Lo contrario no me lo perdonarían jamás", dijo Carmena que firmó con un emoji que guiña el ojo.
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