La Diputació de Barcelona es la única administración que mantiene el personal

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TIJERETAZO AL SECTOR PÚBLICO

Carles Rossinyol, responsable de Hacienda de la Diputació

10 de enero de 2012 (02:00 CET)

Los recortes en los presupuestos de las administraciones han tenido su respectiva consecuencia en el capítulo uno, las retribuciones de personal. Un tijeretazo que ha sido contestado fuertemente en las calles y que en muchos casos no ha terminado. Pero los empleados de la Diputació de Barcelona se han librado del ajuste.

Incluso los altos directivos han recibido en diciembre la totalidad de la paga de Navidad que les corresponde sin problemas, tal y como ha explicado el responsable del área de Hacienda y Recursos Internos de la institución, Carles Rossinyol.

El presupuesto de personal ha bajado 2,15 millones de euros, de los 215 millones de 2011 hasta los 212,85 de este año. Una cantidad que el político convergente comenta que se ha amortizado al reducir el número de plazas vacantes de la institución. “Estaban en todos los presupuestos y nunca se ha tenido la intención real de cubrirlas. Siempre quedan como remanentes”.

Según fuentes de la Diputación, las vacantes eran un margen de maniobra para poder dotar de personal a los nuevos proyectos que, a lo largo de la legislatura, afrontaba la administración. “No se han eliminado del todo, pero se han reducido a la mínima expresión”, detalla Rossinyol.

En Navidad el montante de pagas extraordinarias de la administración provincial se redució considerablemente. Los políticos y el personal eventual empezaron a trabajar tras las elecciones locales del 23 de mayo, y el pleno de constitución no se celebró hasta el 15 de julio. Por lo tanto, en la nómina extraordinaria solo se abonó la parte proporcional de la nueva legislatura.

En las dos últimas cuentas, el porcentaje que se destina al capítulo uno ha incrementado. En 2010 era el 34,27%, el año siguiente el 35% y en el actual se lleva el 36,2% de los recursos.

Tijeretazo al gasto corriente

Rossinyol asegura que la reducción del 4,8% del Presupuesto de la Diputació de Barcelona, que en 2012 es de 588,7 millones de euros, se ha realizado recortando el gasto corriente. “No queremos que se limiten los servicios que ofrecemos a los ayuntamientos u otras organizaciones ni a los empleados”. En este sentido, habla de acotar el número de estudios y trabajos internos, el gasto en protocolo, los alquileres y los desplazamientos.

El único departamento que se ha librado de la restricción de gasto en viajes es el de Relaciones Internacionales, que mantiene la actividad habitual a pesar de la norma de austeridad fijada por la dirección. El responsable de Hisenda asegura que pueden mantener el ritmo de trabajo “porque inmensa mayoría son programas de la Unión Europea que se realizan con fondos comunitarios. Si los dejamos de hacer, no ahorramos nada”.
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