Imagen de la primera y única hasta ahora reunión entre el govern y los comunes por el presupuesto, el pasado 29 de noviembre. EFE/Marta Pérez

La Generalitat retrasa la negociación por las cuentas con los comunes

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Aragonès tiene pendiente una segunda reunión con En Comú Podem porque los comunes exigen ver un borrador presupuestario que el govern se resiste a enseñar

Iván Vila

Economía Digital

Imagen de la primera y única hasta ahora reunión entre el govern y los comunes por el presupuesto, el pasado 29 de noviembre. EFE/Marta Pérez

Barcelona, 17 de diciembre de 2018 (16:24 CET)

La negociación con los comunes, único cartucho con el que cuenta el gobierno de la Generalitat para aprobar los presupuestos de 2019, sigue en el terreno de lo etéreo. Ya hace dos semanas y media de la primera reunión. Hace dos martes, tras la protocolaria cita con la que se dio por finiquitado su efímero simulacro de negociación con el PSC, el govern anunció que preveía una segunda reunión con los comunes esta semana pasada, pero de momento, ni siquiera se ha anunciado una fecha para la cita.

En el departamento de Economía, que encabeza el vicepresidente Pere Aragonès (ERC), aseguran que ese segundo encuentro se producirá esta semana, pero los comunes insisten en que, pese a que no lo descartan, no hay nada cerrado. Y el miércoles pasado, la presidenta del grupo de Catalunya En Comú Podem (CECP) en el Parlament, Jéssica Albiach, ya advirtió que no volverá a sentarse con Aragonès sin un borrador presupuestario sobre la mesa. 

Según los comunes, el govern se comprometió a facilitarles a lo largo de la semana pasada alguna información negro sobre blanco, fuera sobre las partidas de gastos previstas por el ejecutivo, sea en referencia al cálculo de los ingresos que supondrían las medidas fiscales planteadas por los de Ada Colau, pero fuentes de CECP aseguran que todavía no han recibido nada.

Flecos que se eternizan

A principios de noviembre, la portavoz del ejecutivo catalán, Elsa Artadi, apuntó que si todavía no había arrancado la negociación con CECP era porque quedaban "flecos" para cerrar el borrador presupuestario, que según Artadi se resolverían en breve, pero que quedaban al albur de cómo quede finalmente el techo de gasto, fijado en el 2,7% y de un acuerdo entre las consellerías en manos de Junts per Catalunya (JpC) y las controladas por ERC. 

Cuando, finalmente Aragonès se reunió con Albiach, el pasado 29 de noviembre, esta protestó porque el vicepresident se había presentado a la cita sin papeles, todavía pendiente el primer borrador presupuestario de esos mismos flecos.

Colau, de entrada, se ha salido con la suya con la congelación de las tarifas de transporte público anunciada esta semana

Ahora, la Generalitat cuenta con presentarle a los comunes la estimación de lo que comportaría su lista de peticiones fiscales, pero, por lo que respecta al paquete de gastos, no pasará de comunicarles la partida máxima prevista para cada departamento, explican fuentes de la vicepresidencia. "Después, si se destina más dinero a Mossos o a los bomberos, eso es cosa del gobierno", ejemplifican.

Está por ver si solo con eso satisfará el ejecutivo las exigencias de la formación liderada por Colau, que, de entrada, se ha salido con la suya con la congelación de las tarifas de transporte público anunciada esta semana, y con la que la Generalitat ha transigido a regañadientes. 

Una semana complicada

El martes pasado, Artadi dijo confiar en poder dar "retorno" a lo largo de esa misma semana pasada a las propuestas planteadas por los comunes e incluso dejó la puerta abierta a una segunda reunión inminente, pero, como con otros anuncios anteriores relativos a las cuentas hechos por la consellera portavoz, de momento no se ha producido ni lo uno ni lo otro.

Ahora, si es que la Generalitat ha hecho ya los deberes que le puso CECP, aún habrá que ver si es posible encajar la reunión esta semana, marcada  por un pleno en el Parlament que se alargará del lunes al jueves y por el Consejo de Ministros en Barcelona del viernes 21, una jornada de alto riesgo, o si habrá que esperar a pasadas las fiestas para celebrar un segundo round por unas cuentas que el govern ya hace muchas semanas que tiene asumido que irán tarde y obligarán a arrancar el año prorrogando, aunque sea temporalmente, las de 2017. 

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