El expresidente de la Generalitat, Carle Puigdemont, saluda al presidente de la ACM, Miquel Buch, a la salida del Palau de la Generalitat donde el presidente regional ha recibido a los alcaldes que han protagonizado una concentración en la Plaza de Sant J

Los alcaldes del Pdecat se movilizan para liderar la Generalitat

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Alcaldes del Pdecat como Miquel Buch o Albert Batet toman posiciones para liderar la Generalitat si los consejeros y Puigdemont siguen en prisión

Manel Manchón

Economía Digital

El expresidente de la Generalitat, Carle Puigdemont, saluda al presidente de la ACM, Miquel Buch, a la salida del Palau de la Generalitat donde el presidente regional ha recibido a los alcaldes que han protagonizado una concentración en la Plaza de Sant J

Barcelona, 22 de noviembre de 2017 (04:55 CET)

Hay movimientos. Reuniones y planes. El Pdecat es un hervidero, porque, a diferencia de Esquerra Republicana, no se ha tomado ninguna decisión sobre qué pasará si Carles Puigdemont acaba en prisión, una vez sea extraditado a España y abandone Bruselas. Los alcaldes del Pdecat, como Miquel Buch o Albert Batet, toman posiciones después de comprobar cómo en las listas electorales se han incluido a todos los consejeros encarcelados, y a continuación una serie de independientes. Ante esa situación, ¿qué puede pasar si el Pdecat gana las elecciones y debe proponer un nombre para la presidencia de la Generalitat?

Esquerra Republicana, en cambio, lo tiene resuelto. El nombre es Marta Rovira, pese a que a lo largo de las últimas horas los distintos consejeros encarcelados, incluido Oriol Junqueras, han aceptado el 155 y la idea de que son “exgobernantes” para pedir salir de prisión y hacer campaña el 21 de diciembre. Pese a ello, el proceso judicial seguirá su curso, y, con los delitos de rebelión, sedición y malversación, los acusados corren el riesto de ser llevados a prisión, aunque salieran para participar en la campaña electoral. Los republicanos lo tienen claro: Rovira sustituiría a Junqueras como presidenciable de la Generalitat.

Entre consejeros en prisión e independientes, en las primeras posiciones de la lista de Junts per Catalunya no hay dirigentes del Pdecat

En el caso del Pdecat es un caos, porque el partido se ha visto arrastrado por Carles Puigdemont, que ha diseñado una lista electoral de afines, con independientes y con pocos elementos de partido. Quien lo ve con claridad es Miquel Buch, alcalde de Premià de Mar y presidente de la poderosa Associació Catalana de Municipis (ACM), partidario desde el primer momento de confeccionar una lista unitaria del soberanismo. Entre él y los exconsejeros del Pdecat, que se encuentran en prisión, además de Puigdemont, que encabeza la lista por Barcelona, “sólo” se incluye un nombre de partido cada vez con más ascendente, Lluís Font, presidente del Consejo Escolar de Catalunya.

También figura Anna Erra, alcaldesa de Vic, pero con menos impulso que Buch, que se ha convertido en un referente del colectivo de alcaldes del Pdecat. En esa línea, pero en una posición más discreta está Albert Batet, alcalde de Valls, que figura como número tres por Tarragona, y que tiene, sin embargo, una posición de cercanía con Puigdemont, al ser miembro del comité de campaña, junto a Elsa Artadi y Jaume Clotet, como núcleo duro.

El Pdecat se entrega a Puigdemont y espera el ascenso electoral

La dirección del Pdecat, que encabeza Marta Pascal, junto a David Bonvehí, ha renunciado a formar parte de las listas al Parlament, por lo que los movimientos son ahora constantes para ganar posiciones. Puigdemont lidera la lista, y como segundo figura Jordi Sànchez, el expresidente de la ANC, que se encuentra en prisión. A partir de ese puesto y hasta el número siete figuran exconsejeros de la Generalitat en prisión, y, a partir de ahí independientes, entre ellos Elsa Artadi, que ha dejado el Pdecat, aunque fue miembro de la ejecutiva. Lluís Font aparece en el número 12 y Buch en el 22. Dependerá del arrastre de Puigdemont, que está remontando en las encuestas con esa lista que ha diseñado a su gusto, de que los diputados por Barcelona puedan superar ese número. En los últimos sondeos, Puigdemont alcanza los 25 diputados, teniendo en cuenta los candidatos no sólo por Barcelona, sino también los de Tarragona, Lleida y Girona.

Lo que evidencian esos movimientos, como explican fuentes del Pdecat, es que el nerviosismo es enorme y que no se ha diseñado ninguna estrategia para poder liderar la Generalitat, si se ganan las elecciones, más allá de esa petición de que se “restituya” el gobierno legítimo, sin pensar en que en algún momento “se habrá de gobernar”.  

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