Los hijos de Pujol creen ahora que el ex President debería haber renunciado al legado en 1980

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COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN

Josep Pujol Ferrusola, en videoconferencia desde Miami

Barcelona, 09 de marzo de 2015 (20:23 CET)

Los negocios de cada uno y el legado. Los posibles favores de la administración catalana, a cambio de servicios, y la herencia. En ese doble terreno se mueven los hijos del ex President Jordi Pujol en la comisión de investigación en el Parlament. Pero los diputados de la oposición se acaban centrando, --también porque los hijos de Pujol han decidido defenderse con comparecencias largas en las que inundan de datos a los representantes políticos que no pueden procesarlos-- en la herencia recibida y que dejó el abuelo Florenci Pujol.

Oleguer y Josep Pujol Ferrusola han ido este lunes algo más que lejos que sus otros hermanos. Si bien Mireia Pujol decidía no contestar a ninguna pregunta, reclamando sólo que no se le preguntara por su familia, porque "ellos son ellos y yo soy yo", los dos hijos del ex President se han llegado a cuestionar la aceptación por parte de su padre de aquel legado en 1980.

Dinero en la Banca Reig

"La regularización de aquel legado fue una inquietud que siempre ha estado presente, y probablemente, mi padre, debería haber renunciado al legado". Sin embargo, Oleguer añadió que, "tal vez no lo hizo porque tuvo la duda de respetar la última voluntad de su padre". Una vez cometido ese posible error, según Oleguer, "ya era muy difícil la regularización", porque Jordi Pujol i Soley ya era President de la Generalitat.

El hijo más pequeño de Jordi Pujol ha admitido que, tras la gestión inicial de esa herencia, en el nombre de todos los hermanos, por parte de Jordi Pujol Ferrusola, abrió una cuenta en la Banca Reig, en Andorra, en 1992 con entre 60 y 62 millones de pesetas (unos 360.000 euros).

Oleguer Pujol ha afirmado que no viajaba mucho al principado, hasta que en 2010 realiza una transferencia a una cuenta de la Banca Privada d'Andorra (BPA). "Era una reserva, un por si acaso, que nunca he gestionado, porque ya tenía bastante trabajo con el resto de inversiones", afirmó, tras las preguntas de los diputados.

Un furgón de dinero ante la Cruz Roja

En la misma línea se pronunció Josep Pujol Ferrusola, que ha dado cuenta del legado y de sus negocios por videoconferencia desde Miami, donde trabaja en la empresa Indra, a la que vendió su firma, en 2002, Europraxis. Aseguró que su padre, el ex President Pujol le podría haber informado del legado, porque a la muerte del abuelo Florenci él ya tenía 17 años. "Pero no lo hizo, y yo tuve conocimiento más tarde. Confié en mi hermano Jordi, que lo gestionó, hasta 1992. En ese momento todos fuimos por libre, cada uno hizo lo que consideró conveniente con su parte, que, efectivamente, era de unos 62 millones de pesestas, (360.000 euros) como han dicho mis otros hermamos", insistió Josep Pujol.


Regularización o no ante Hacienda

Josep Pujol, sin embargo, se ha preguntado si lo mejor habría sido que su padre hubiera renunciado al legado. "Tal vez lo mejor hubiera sido que mi padre hubiera cogido un furgón con el dinero y lo hubiera dejado delante de la Cruz Roja en Ginebra, pero no lo hizo, y después era muy díficil regularizarlo", precisó.

Josep Pujol Ferrusola aseguró que no quería desvelar si había regularizado o no ese legado. "El señor Montoro –por el ministro titular de Hacienda-- me otorga ese derecho, y no voy a decidir si regularicé o no, pero si afirmo que no tengo nada pendiente con Hacienda, nada". 

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