El hotel Claris, propiedad del presidente del Gremi d'Hotels de Barcelona, Jordi Clos.

Los hoteles de Barcelona temen un 2018 en rojo

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La ocupación hotelera en Barcelona ha caído un 10% en noviembre y la perspectiva es que continúe la tendencia negativa para el año que viene

Barcelona, 04 de diciembre de 2017 (14:21 CET)

Las turbulencias en el panorama turístico de Barcelona no van a desaparecer en el corto plazo. La ocupación en los hoteles de la capital catalana octubre cayó un 9% y un 10% en noviembre, y la tendencia se puede agravar para los próximos meses.

Según un estudio elaborado por las consultoras STR Magma HC, hasta septiembre Barcelona seguía en su camino de batir récords. Pero en octubre se produce un quiebre que cambia 180 grados la tendencia. Comparado con el mismo período del año pasado, en septiembre la ocupación era del 81,1% (con un incremento del 3,3%), y el mayor fuelle estaba en el RevPar (ingresos medio por habitación), que se encontraba en 120,96 euros (+15.1%), el cuarto índice más alto de España.

Los hoteles de Barcelona bajarían un 20% su rendimiento por habitación para compensar la caída de la ocupación

Pero al mes siguiente, los resultados entraron en pendiente: la ocupación cayó un 9%, y el RevPar descendió un 12,5%. Aunque sólo sean tres euros menos, revelan un dato también importante: entre lo que se esperaba crecer en octubre y el registro final, hay una diferencia del -12,3% y del -27,6%, respectivamente

El impacto ha sido más fuerte en el centro de Barcelona y en la zona de Diagonal Mar, donde el rendimiento por habitación cayó el 17,8% y el 15,4%, sectores muy apreciados por el viajero de clase media y alta (cuya aportación descendió un 18,2%). En cambio, el sector de las clases media y económica sólo ha bajado un 4,2%.

Las turbulencias seguirán los próximos meses

¿Qué pasará en diciembre? El último mes del año y enero siempre son meses de baja ocupación, tanto por razones climáticas como por el descenso del MICE (turismo de negocios y convenciones), precisó Albert Grau, socio de Magma HC.

Pero para recuperar la demanda perdida, no será extraño que “el precio diario sea más bajo todavía”. La tendencia, indicó, es que los hoteleros se vean forzados a reducir los ingresos por habitación un 20% para este mes, dijo Javier Serrano, gerente de marketing de STR, para evitar que la ocupación –que en noviembre ha sido del 10%- continúe en descenso. “Los hoteleros se están comiendo las reservas acumuladas en el año” describió Bruno Hallé, socio de Magma HC.

El 2018 no será un camino de rosas. Es posible que el panorama pueda remontar, pero no será en los primeros meses, indicaron los representantes de las consultoras. El primer trimestre del año que viene podría tener un menor crecimiento no sólo por la caída en las reservas en la capital catalana, sino a que será muy difícil superar los “números de récord” en su crecimiento que Barcelona ha exhibido en los primeros meses del año.

Magma HC: ‘Los hoteles se están comiendo las reservas acumuladas en el año’

Barcelona tiene resistencia

De todas maneras, el turismo en Barcelona “no se va a desinflar”, dijo Hallé. Recordó que es la primera ciudad en el mercado turístico español, y que tiene oportunidades de crecimiento: por ejemplo, precisó que el viajero de alto poder adquisitivo que decidió no venir en noviembre o diciembre “seguramente volverá en febrero o marzo”, y la cancelación de convenciones y congresos dejará paso a otros eventos que quizás antes no podían aterrizar en Barcelona por la saturación de calendario MICE.

“Lo que pase a partir del 21 de diciembre y la percepción de estabilidad del mercado serán claves para la recuperación”, dijo Serrano. Más allá de las imágenes de manifestaciones y cargas policiales, los visitantes de Barcelona buscan tranquilidad y servicios, “porque no puede ser que tengan problemas para llegar a la ciudad porque hay huelgas de taxis o cortes de carretera”, agregó.

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