Mas adelantará las elecciones sólo si tiene un acuerdo con el bloque soberanista

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SESIÓN DE CONTROL

 Artur Mas, en el Parlament./EFE/Toni Garriga

26 de febrero de 2014 (14:20 CET)

Las decisiones unilaterales ya son cosa del pasado. De momento. El President Artur Mas no quiere repetir errores recientes, tras su acuerdo con José Luis Rodríguez Zapatero en un viaje en coche a Madrid sobre el Estatut, vistos los resultados posteriores.

Y este miércoles ha asegurado en el Parlament que un posible adelanto de las elecciones sólo se decidirá si existe, previamente, un acuerdo con los partidos del bloque soberanista, con los que pactó la pregunta y la fecha de la consulta.
Su determinación es clara. Mas quiere caminar acompañado de ERC, ICV y la CUP, y por supuesto de Convergència y de Unió, aunque en este último caso esa relación se podría complicar si el plan soberanista se lleva hasta las últimas consecuencias.

Consulta sobre lo que sea

Mas lo ha expresado tras una pregunta del líder de Ciutadans, Albert Rivera, sobre la posibilidad de convocar unas elecciones de carácter plebiscitario. “Mientras se mantenga el acuerdo amplio sobre la consulta, antes de convocar las elecciones se decidirá entre todos los partidos”, ha afirmado. En realidad, Mas no puede obviar ese posible acuerdo, porque en el caso de que convocara unas elecciones al Parlament, si el Gobierno no permite la celebración de la consulta, fijada para el 9 de noviembre, la idea es formalizar una coalición electoral que tuviera como gran objetivo una declaración de independencia desde el Parlament.

Mas ha aprovechado para arremeter contra Rivera, en ese intento de CiU que pasa por equiparar la consulta soberanista con el ejercicio de la democracia. “Veo que esto de pasar por las urnas les causa cierta aversión”, le ha espetado.

Porque lo que se juega ahora en la política catalana es principalmente la posibilidad de poder votar, sea sobre la pregunta encadenada que pactó Mas con el resto de líderes políticos soberanistas, o sobre una posible oferta del Gobierno central.

Escuchar a Catalunya

El President de la Generalitat nunca ha planteado de forma abierta la independencia de Catalunya, pero sí la exigencia de convocar un referéndum para saber hasta dónde está dispuesta a llegar la sociedad catalana.

Por ello, y tras la intervención de la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, que le ha pedido a Mas que busque un acuerdo con Rajoy, el President ha saltado con cierta virulencia. La convicción de que el Gobierno español sigue sin moverse es ya unánime.

Y Mas ha pedido a las instituciones del Estado que reaccionen. “Escucharemos, ¿pero sólo debemos escuchar nosotros, ellos no deben escuchar nada?, se ha preguntado Mas. Y lo ha reiterado: “Lo que pedimos es que se nos escuche. ¿España no tiene interés en escuchar al pueblo catalán, tanto que dicen que lo quieren?”

El PP catalán, con Rajoy, sin fisuras

Sánchez-Camacho, en todo caso, tampoco se ha movido, y, aunque podría ejercer un papel de puente con el Gobierno español, se ha alineado con Rahoy, con la idea de que Mas debería retirar su plan para convocar la consulta, y no tomar decisiones unilaterales.

Pero Mas, de hecho, no las tomará. Irá con el bloque soberanista. ¿Hasta dónde? Por lo menos hasta unas elecciones con carácter plebiscitario, que todavía no tienen fecha.
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