Mas-Colell como De Guindos: no espera condiciones por 'el rescate'

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CATALUNYA TIRA LA TOALLA

Artur Mas y el consejero Andreu Mas-Colell

24 de julio de 2012 (21:41 CET)

La letra pequeña. Los detalles, donde siempre se esconde el diablo. El Govern analiza con cautela las condiciones del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) para pedir una cuantía determinada. Pero, por ahora, no ha tomado ninguna decisión, que debería pasar por un acuerdo en el Consell Executiu. En cualquier caso, el Govern entiende que el gobierno central no exigirá nuevas condiciones a la Generalitat por acceder al fondo de liquidez, más allá de las garantías de retorno del crédito, según fuentes del ejecutivo catalán.

Pero, ¿qué cantidad deberá pedir la Generalitat?

El fondo de liquidez dispone de 18.000 millones, suficientes, según Bruselas, para paliar los problemas de las comunidades autónomas, que no pueden acceder a los mercados para financiarse.

El conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, lo ha dejado claro en su entrevista en la BBC, al afirmar que Catalunya “no dispone de otro banco que el gobierno español”.

Pagar los bonos patrióticos

El Govern aún no ha concretado la cantidad de dinero que necesitará, como ha admitido su portavoz Francesc Homs, pero hasta acabar el año debe obtener unos 5.700 millones de euros para devolver, entre otras partidas, los intereses de los bonos particulares, conocidos como bonos patrióticos, que vencen en noviembre. Y necesita, para esos títulos, unos 2.600 millones, la cantidad mínima que podría pedir al fondo de rescate.

Esa cantidad corresponde al 62,5% de la emisión de 4.223 millones que vence el 21 de noviembre del 2012. El porcentaje restante de esa emisión, que se hizo a uno y a dos años, en noviembre de 2011, vencerá en noviembre del 2013.

La cantidad que podría pedir la Generalitat, sin embargo, podría ser mucho mayor, porque será difícil que el Govern encuentre otras fórmulas para conseguir el resto de recursos, hasta los 5.700 millones para acabar el año.

Esa es la realidad a la que no ha podido dar la espalda la Generalitat, que siempre ha pedido al gobierno central una salida para que las comunidades autónomas se pudieran financiar.

Rescate real

Entre las exigencias que la administración central ya ha planteado a las autonomías, al margen de si solicitan o no recursos al fondo de liquidez, figura la presentación trimestral de las cuentas, con un proceso reglado que puede acabar en un rescate real, con todas las letras. Una intervención que supondría la pérdida de poder político y que, en última instancia, debería aprobar el Senado por mayoría absoluta.

Para llegar hasta aquí, hasta la petición de recursos al fondo de liquidez, hay que retroceder brevemente en el tiempo.

Abril de 2010. El anterior conseller de Economía, Antoni Castells, viaja a Japón. Durante el primer trimestre de aquel año sus colaboradores colocan deuda de la Generalitat con cierta facilidad, en Londres, Fráncfurt y París. En Japón las cosas van bien. Pero a su llegada a Barcelona, Castells comprueba que la colocación en el mercado japonés no se concreta. El rescate a Grecia rompe todas las previsiones.

Desde entonces, los mercados no quieren deuda autonómica. Se colocan partidas menores. España comienza en ese momento a tener un problema muy serio. La fórmula de hispabonos también la plantea Castells a la ministra de Economía, Elena Salgado, con resultados 'perfectamente descriptibles' una expresión que suele utilizar el propio Castells.

Consulta soberanista

Todo ello, si finalmente se concreta el acceso al fondo de liquidez y si aparecen nuevas condiciones, puede llevar al presidente Artur Mas a una situación muy delicada. Fuentes de CiU entienden que no le quedaría otra alternativa que la de adelantar las elecciones catalanas, y plantear un salto cualitativo: una consulta sobre la soberanía de Catalunya, una Hacienda propia, o una, incluso, declaración de independencia que fuera secundada en el Parlament por una posible mayoría nacionalista.
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