Pujol y la bruja Adelina: la extraña relación de videncia y negocios

stop

El expresidente de la Generalitat animó a su pitonisa en Andorra a abrir un consultorio en Barcelona del cual sacaba comisiones

El ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol I EFE

01 de septiembre de 2014 (14:01 CET)

El expresidente de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol, mantuvo una extraña relación con una pitonisa gallega de la que sacó provecho del negocio de la videncia, según ha confesado este lunes la propia bruja.

En sus años al frente del gobierno autonómico, Jordi Pujol solía viajar a Andorra para consultar a una pitonisa a quien confiaba los asuntos familiares y de gobierno y quien realizaba limpiezas al cuerpo del expresidente para “librarlo de las malas energías”, según han declarado fuentes del entorno del expresidente.

Comisiones del 100%


Catalina de Médici, reina de Francia, no daba paso sin consultarse con Nostradamus y la zarina Alejandra Fiódorovna dependía de las premoniciones de Rasputín. Pujol no fue menos y también tuvo su bruja de cabecera, según los testimonios de su entorno.

La pitonisa gallega, Adelina, de 77 años, asegura que el expresident la visitaba con frecuencia y que, al ganarse su confianza, la convenció de que se mudara de Andorra, donde había vivido nueve años, hasta Barcelona, para montar un consultorio en el que podía atender a políticos y empresarios catalanes recomendados por Pujol.

“Él ganó dinero a mi costa porque yo cobraba en aquel momento, al cambio, unos 150 euros por consulta pero él le cobraba a los políticos que venían por su recomendación el doble”, explicó Adelina al programa Espejo Público de Antena 3 este lunes.

El confidente


Un confidente del caso Pretoria, la trama corrupta que terminó con la carrera política de varios alcaldes catalanes y en el que terminaron salpicados dos ex consellers de Pujol, declaró a la policía que el expresident, además de llevar dinero a Andorra, también consultaba a una pitonisa. Philip MacMahan Bolich, directivo de Banca Catalana que trabajó a las órdenes de Francesc Cabana, cuñado de Jordi Pujol, aseguró a la policía que el ex president de la Generalitat llegó a estar obsesionado con la pitonisa y cada vez pagaba más por adivinar su futuro.

“Él iba a Andorra y la mujer pasaba un huevo por su espalda con la intención de que el huevo absorbiera todas las malas energías que llevaba encima”, declaró Victoria Álvarez, la ex novia de Jordi Pujol Ferrusola que ha facilitado datos a la policía y a la Audiencia Nacional sobre la trama corrupta de la familia.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad