Una mujer coloca lazos amarillos en las vallas que rodean el Palau de la Generalitat en cuya fachada permanecía, durante la noche del miércoles, la pancarta que pide la liberación de los políticos presos y un lazo amarillo, horas después de que el Síndic
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El nuevo lazo de Quim Torra en el balcón de la Generalitat se inspira en un símbolo de la Transición española

Anna Pujol

Una mujer coloca lazos amarillos en las vallas que rodean el Palau de la Generalitat en cuya fachada permanecía, durante la noche del miércoles, la pancarta que pide la liberación de los políticos presos y un lazo amarillo, horas después de que el Síndic

Barcelona, 21 de marzo de 2019 (14:15 CET)

El lazo amarillo de la pancarta del balcón del Palau de la Generalitat ha sido sustituido por un lazo blanco con una franja roja que lo atraviesa. Con este juego de banderas, el presidente de Cataluña, Quim Torra, espera esquivar la sentencia de la Junta Electoral Central de retirar los símbolos partidistas e ideológicos de los edificios públicos.

Pero ¿cuál es la historia detrás de ese lazo blanco? Teatro. Literalmente, una obra de teatro: La torna, una mordaz crítica al franquismo producida durante la Transición por la compañía teatral Els Joglars, dirigida por Albert Boadella, que ahora es una de las caras más conocidas de la cultura en contra del independentismo. La pieza recordaba las ejecuciones de Salvador Puig Antich y Heinz Chez en 1974.

El 7 de septiembre de 1977, esta obra se representó en en el Teatro Argensola de Barbastro, en Huesca, y no tardó en llegar a los altos cargos militares, que ordenaron un consejo de guerra contra los artistas que participaban en la obra.

El director de la obra, Albert Boadella, fue detenido pero acabó fugándose a Francia. En España se inició una campaña contra la censura postfranquista, que llegó más allá de las fronteras, con el lema “Libertad de Expresión”, junto al símbolo de una máscara blanca con una franja roja que le tapaba la boca.

Ómnium Cultural ya había adoptado esa imagen antes

Esta imagen ha sido usada previamente por la asociación Òmnium Cultural, cuyo expresidente, Jordi Cuixart, se encuentra preso en Soto del Real y está siendo juzgado por los hechos del 1-O. En la campaña Crida per la democràcia, en verano de 2017, Òmnium llenó sus estandartes de esa imagen, para llamar a los ciudadanos a participar en el referéndum del 1-O.

Para evitar la acción de la junta, Quim Torra ha adaptado la imagen de la máscara muda a un lazo blanco, acompañado por el lema “Libertad presos políticos y exiliados".

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