Rajoy habilita a los nacionalistas buscando la investidura

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Sáenz de Santamaría llama por sorpresa a Junqueras para reunirse con él este jueves en Moncloa

Manel Manchón

Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría conversan en su escaño momentos antes de la sesión constitutiva de las Cortes. EFE/Ballesteros
Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría conversan en su escaño momentos antes de la sesión constitutiva de las Cortes. EFE/Ballesteros

Barcelona, 20 de julio de 2016 (20:36 CET)

Rajoy habilita a los nacionalistas buscando la investidura. Pero con la mirada a medio plazo. El líder del PP, siempre prudente, ha querido ahora acelerar las negociaciones, consciente de que la votación de la Mesa del Congreso sería un factor determinante. Y, tras la operación Pastor, con la que ha logrado que Ana Pastor presida el Congreso, con los apoyos de Ciudadanos y de los nacionalistas, ahora ha dado indicaciones para que puedan ser interlocutores y se aproximen las posiciones.

Tras la entrevista de Rajoy con Francesc Homs y Gabriel Rufían, los portavoces de Convergència y de Esquerra respectivamente, para explorar su investidura –aunque no hubo ningún fruto sí sirvió para romper el hielo-- la vicepresidenta del Gobierno, y persona del círculo más estrecho de Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría le reclamó este miércoles una cita al consejero de Economía catalán, Oriol Junqueras.


Diálogo, para casi todo

Sáenz de Santamaría, lejos de arrugarse después de la advertencia de Ciudadanos por acordar la Mesa del Congreso con CDC –a cambio de que Convergència pueda tener grupo propio en la cámara-- ha emplazado a Junqueras a una reunión este jueves en la Moncloa.

Fuentes conocedoras de los contactos aseguran que ha causado cierta sorpresa en el departamento de Economía. Sin embargo, Junqueras, que impulsó él mismo ese deshielo con sus entrevistas con los ministros Luis de Guindos y Cristóbal Montoro, en los meses de marzo y abril, está abierto a ese diálogo y a establecer una relación que pueda ser fructífera para los dos gobiernos.

Lo que ocurre es que Soraya no es Montoro o De Guindos. Maneja la maquinaria de Moncloa y desea explorar lo que Esquerra Republicana quiere hacer en el Congreso. El partido independentista tiene nueve diputados. Y el PP quiere iniciar una nueva etapa en la que se puedan establecer acuerdos con todos los partidos.


Margallo se avanza

En un avance de lo que desea hablar la vicepresidenta, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, aseguró, en alusión a ese acuerdo en el Congreso con Convergència, que el PP desea llegar a pactos "en todo aquello que sea posible", orillando la petición de los independentistas, que mantienen su proyecto de que se pueda convocar un referéndum en Cataluña. "De todo lo demás se puede hablar", insistió Margallo. Y, tras Convergència, el diálogo también se puede establecer con Esquerra Republicana.

Rajoy ve posible su investidura. Pero no la tiene asegurada. Necesita el sí de Albert Rivera, el líder de Ciudadanos, para sumar 169 escaños. A partir de ahí todo sería cuesta abajo. Con esa cifra se puede gobernar, y jugar con abstenciones y apoyos de otros partidos. El PNV, por ahora, insiste en que votará 'no' en la primera y en la segunda votación. Convergència tampoco se ha movido del 'no', pero las negociaciones se intensificarán en los próximos días, según dirigentes del PP. El primer objetivo es que Ciudadanos pase de la abstención anunciada al 'si'.


El 74% de la deuda catalana, en manos del Gobierno central

Sáenz de Santamaría también tiene muy cuenta la situación financiera de la Generalitat. A finales de este año se prevé que la deuda de la Generalitat alcance los 66.368 millones de euros, de los 63.840 con los que se cerró 2015. Y sobre el 74% de esa deuda está en manos de la administración central. Eso es determinante, tanto para el Gobierno como para el gobierno catalán.

El FLA (Fondo de Liquidez Autonómica) es el único conducto de financiación de la Generalitat. Y, según el documento que el gobierno catalán pactó con el Ministerio de Hacienda, se llegaría a una situación libre de deudas con el Gobierno central en 2026. Por lo tanto, paciencia mutua.


El caos del modelo de financiación

El arma de Junqueras es el modelo de financiación autonómica, que ha resultado un caos para todas las autonomías. El PP lo sabe, y Sáenz de Santamaría quiere poner en marcha, cuanto antes, si se constituye el nuevo gobierno, un nuevo modelo. El consejero catalán tiene los últimos datos, de 2014, y se los recordará a la vicepresidenta: Catalunya bajó al tercer puesto como comunidad que más fondos aporta al Estado, y se mantiene como la décima en recursos recibidos. Madrid es la primera en aportar, con 2.830 euros por habitante; Baleares la segunda, con 2.460 euros; y Catalunya la tercera, con 2.422.

Pero en el capítulo de recepción de recursos, Catalunya cae a la décima posición. Aporta un 17,6% más que la media de las comunidades, y, una vez aplicado el modelo de financiación, recibe el 2% menos que la media. Y eso último es lo que se desea rectificar. El propio PP ha defiende un modelo en el que eso no ocurra, y que se basa en el llamado principio de ordinalidad.

El caso es que Rajoy va a por todas. Esta vez quiere tocar todas las teclas, también las de los independentistas. Todos juegan en un Congreso que será el centro de la vida política española.
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