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Rajoy asegura que ni quiere ni puede permitir el referéndum y denuncia el “extremismo” de un movimiento que quiere salir de Europa en un día

Sitges, 27 de mayo de 2017 (13:37 CET)

Mariano Rajoy ha querido aprovechar el déficit democrático del proyecto soberanista, que pasa por la aprobación exprés de una ley de transitoriedad jurídica, para mantener su total rechazo al referéndum. El presidente del Gobierno, en el marco de las jornadas económicas de Sitges, organizadas por el Círculo de Economía, ha insistido en que apuesta por una salida política al problema catalán, pero que no puede aceptar que se “rompa” la soberanía nacional con la vía propuesta por el soberanismo.

Si la semana se iniciaba con la difusión en El País de la ley de transitoriedad jurídica –que los políticos independentistas aseguraron que sólo era un documento de trabajo de hace un año—Rajoy la ha acabado utilizando ese documento para rechazar cualquier posibilidad de pacto sobre el referéndum. “Se me da la oportunidad de pactar la fecha, o los porcentajes necesarios para aprobar el referéndum, pero no se puede hacer. Yo no puedo, podría el Congreso, pero, previamente, debería modificar la Constitución porque la soberanía nacional recae en el pueblo español, no está compartimentada”.

Rajoy explota la ley de transitoriedad jurídica para desacreditar al soberanismo

De esa posición no se moverá Rajoy, que ha insistido en que el proyecto independentista “no es normal”, porque se quiere aprobar esa ley, “salir de la Unión Europea, romper la unidad nacional, en un día, porque se ha aprobado la reforma del reglamento del Parlamento para poder realizar esa votación en un día, y todo con el extremismo de una fuerza política como la CUP”, ha señalado el jefe del Ejecutivo español.

Rajoy insistió en que el derecho de autodeterminación, como defendió el presidente catalán, Carles Puigdemont en su conferencia en Madrid, “no existe” en el orden constitucional español, “ni en ningún país constitucional”. La idea del jefe del Ejecutivo es avanzar en aquellas cuestiones que se pueden mejorar, como el sistema de financiación autonómica.

Rajoy reclama que se tenga en cuenta todos los aspectos de solidaridad que se plasman en un presupuesto

Pero el líder del PP adoptó un tono más enérgico, tras las preguntas de los asistentes, que hacían referencia a un posible pacto fiscal, como el concierto económico vasco y a los agravios que denuncian los independentistas, para rechazar la construcción de España a partir de las demandas de cada parte. “Solidaridad también es el flujo que se paga por las pensiones, los depósitos y los préstamos que se realizan en cada territorio, y eso hay que tenerlo en cuenta”. Y señaló que no se quiere aceptar todas las consecuencias de un posible referéndum, como ha ocurrido con el brexit. "Se decía que no pasaría nada, y sí, el brexit será malo para el Reino Unido, y también para todos los europeos".

Con una sala más vacía que en otras ocasiones, con la sensación de que ya está todo dicho, los empresarios asistentes al Círculo de Economía, insistieron en pedir un vía dialogada, una salida política, a través de las preguntas que leía el presidente del lobby empresarial, Juan José Brugera.

Rajoy insiste en que no aceptará que se rompa la soberanía nacional en un día

Y Rajoy insistió, en su intento de hacer ver que las demandas del independentismo no se sostienen, que no son democráticas. “Se me deja la oportunidad de dialogar, pero sólo sobre la pregunta o sobre los porcentajes en un referéndum, y eso no es serio, no se puede romper la soberanía nacional en un día”, insistió.

En toda su conferencia, Rajoy ha querido destacar el avance de España en los últimos años, con crecimientos del PIB por encima del 3%, y con la consecución del mismo PIB, en este semestre, que se tenía antes de la crisis. Sin embargo, la conferencia de Rajoy se esperaba para conocer si se puede llegar a algún acuerdo antes de que el gobierno catalán ponga la directa y convoque el referéndum y trate de celebrarlo.

No hay ya nada más en juego. Las posiciones han quedado claras, tras las intervenciones este fin de semana en el Círculo de Economía del propio Puigdemont y de Mariano Rajoy, además de Oriol Junqueras, el Gobierno sólo espera el momento para impedir el referéndum, un segundo después de que el gobierno catalán inicie los trámites, y que pasarán por esa aprobación exprés de la ley de transitoriedad jurídica, que le ha explotado en las manos al soberanismo.

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