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Los usuarios de Bicimad desvelan que el sistema de bicicletas cobra trayectos nunca realizados. Es necesario revisar el saldo con frecuencia

Madrid, 22 de agosto de 2017 (13:45 CET)

Un usuario de Bicimad decide revisar el histórico de sus trayectos y descubre que el sistema de bicicletas públicas del Ayuntamiento de Madrid cobró más de 80 euros por trayectos nunca realizados durante dos años. El denunciante descubrió, entre los trayectos habituales, supuestos viajes de hasta tres días de duración, muchos de ellos en horas de la noche y con recogida y anclaje en la misma estación.

“Es claramente un problema de anclaje. En muchas ocasiones el sistema no reconocía cuando los usuarios dejábamos las bicicletas y se produjo el absurdo de que, según el Bicimad, estaba conduciendo dos bicicletas al mismo tiempo y en zonas distintas”, explica un usuario afectado por el cobro erróneo.

Errores de los anclajes

El problema del cobro por servicios no utilizados no es una excepción. Bicimad reconoce los errrores recurrentes en los sistemas de anclajes, uno de los graves problemas que el gobierno de la alcaldesa Manuela Carmena quiso solucionar cuando “expropió” el servicio y trasladó la gestión a la empresa pública EMT.

El ayuntamiento asegura que desde que municipalizó el sistema, a finales del año pasado, las incidencias y quejas con los anclajes se han reducido un 84%. El error es el que hace posible que, a pesar de haber dejado la bicicleta, el sistema no la detecte y la siga contando como una unidad en uso. Bicimad sólo deja de cobrar cuando otro usuario recoge esa misma bicicleta.

El servicio ha mejorado claramente desde que el Ayuntamiento de Madrid asumió la gestión: hay más bicicletas disponibles, menos unidades averiadas y menos errores en el sistema, según reconocen prácticamente todos los usuarios de las bicicletas públicas.

Pero el problema ahora radica en los usuarios que se han dado cuenta de cobros irregulares no detectados en el momento y ocultos entre muchos usos en 2014, 2015 y 2016, años pésimos en el servicio de bicicletas públicas.

El sistema de facturación, electrónico y sólo visible en la web de Bicimad (que a menudo da problemas) permite que los cobros erróneos pasen inadvertidos para los usuarios. 

El Bicimad cobra por trayectos no realizados y su facturación queda oculta 

Ahora, los responsables de atención de quejas de Bicimad no garantizan la devolución de las cantidades cobradas de más aunque recomiendan a los usuarios que insistan. A pesar de la diminución de incidencias, las reclamaciones siguen llegando.

“El domingo comuniqué un mal anclaje de bicicleta en el tótem y hoy sigo sin poder utilizar mi abono con saldo negativo por esa incidencia”, explica Flavia. “El sistema ha enganchado la bici pero no ha reconocido el anclaje y me ha consumido saldo no utilizado”, añade David, otro usuario en una queja pública. 

¿Qué hacer?

Bicimad recomienda ahora denunciar las incidencias de inmediato. Si no, el usuario podría perder todo el dinero que el sistema le consumió por servicios nunca prestadados. El "robo" de saldo no es un problema exclusivo de los usuarios de las bicicletas públicas de Madrid.

Barcelona, que estrenó Bicing hace diez años, lidió con el mismo conflicto. Hasta la defensora de Barcelona (la síndica de la ciudad) tuvo que elevar su queja a las autoridades en varias ocasiones por la gran cantidad de denuncias por cobros injustificados.

La defensora aseguró que todas las molestias durante el primer lustro se produjeron porque Bicing fue instalado de forma “apresurada”. Fue inaugurado en campaña electoral con prisas y sin planificación. Lo mismo sucedió en Madrid. 

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