Albert Rivera recibe la felicitación de Inés Arrimadas después de su primera intervención en el hemiciclo. /EFE/ Kiko Huesca

Sánchez implora la abstención de PP y Ciudadanos

stop

Rivera carga contra Sánchez por apoyarse en “los que quieren liquidar España” y por “enchufa” a 500 cargos socialistas

Josep Maria Casas

Economía Digital

Albert Rivera recibe la felicitación de Inés Arrimadas después de su primera intervención en el hemiciclo. /EFE/ Kiko Huesca

Barcelona, 22 de julio de 2019 (18:36 CET)

Pedro Sánchez imploró infructuosamente la abstención del PP y de Ciudadanos para que le faciliten la investidura como presidente del Gobierno en la sesión de este martes. Tanto Pablo Casado como Albert Rivera le negaron la abstención. Votarán ‘no’, con lo que impedirán su elección y le obligarán a otro intento el próximo jueves.

Rivera se mostró especialmente duró con el presidente en funciones. Sánchez tiene un “plan”, que es el de “perpetuarse en el poder y criminalizar a los rivales políticos”. Y también tiene una “banda” para ejecutarlo, formada por “los que quiere liquidar España”, en referencia a Unidas Podemos y los independentistas catalanes. Este fue el eje del discurso de Rivera, líder de Ciudadanos.

Rivera cargó contra el discurso matinal de Sánchez, “impostado”, “de cemento”, “mientras en la habitación de al lado se reparten sillas a Podemos y se dan concesiones a los independentistas”.

El líder de Ciudadanos centró su intervención en “el plan Sánchez para perpetuarse en el poder”. Indicó que es “un buen plan para los enchufados del PSOE pero no para las familias españolas”. Confirmó que votarán ‘no’ a la investidura de Sánchez porque se oponen “al modelo de la España sectaria y de los que han apoyado el golpe de Estado en Cataluña, que son sus socios en esta investidura”. Insistió en que el plan Sánchez pasa por “estigmatizar a toda España y dar poder a los independentistas”.

Los “enchufados” del PSOE

Reiteró que “del plan Sánchez se benéfica principalmente Sánchez”, pero también los 500 “enchufados que ha metido a dedo” y mencionó los nombres de José Félix Tezanos (presidenta del CIS), Rosa María Mateo (presidenta de RTVE) y Óscar López (presidente de Paradores Nacionales y ex secretario de organización del PSOE).

Indicó que los perjudicados del plan son las clases medias, a las que subirán los impuestos, y las familias españoles “a las que nadie enchufa para dirigir Correos”, en referencia a Juan Manuel Serrano, que fue jefe de gabinete de la ejecutiva federal del PSOE.

Acusó de Sánchez de fomentar “el odio” entre los españoles. “Prefiere pactar con los que no quieren el 155 que con los constitucionalistas. Al señor Sánchez nadie le ha empujado a pactar en Navarra con Bildu, se ha tirado en plancha”, insistió.

Se ofreció al PSOE para pactos de Estado contra la despoblación, terrorismo o cambio climático siempre que no tengan en cuenta a los independentistas. Preguntó a Sánchez si indultará a los políticos independentistas presos si son condenados en el juicio del ‘procés’ y si dimitirá en el caso de que el juicio por los ERE de Andalucía cabe en condena.

Pactar con la ultraderecha

En su réplica, Sánchez dijo a Rivera que “teatro es pactar con la ultraderecha y que parezca un incidente”. Se refirió en diversas ocasiones a los gobiernos que han formado PP y Ciudadanos con los votos de Vox.

Comparó Ciudadanos con “la gran evasión” por las deserciones internas. Se refirió al concejal barcelonés Manuel Valls y a los dirigentes que han abandonado el partido naranja por no facilitar la investidura.

Sánchez pidió a Rivera la abstención en la sesión de investidura del martes. Le recordó que el 70% de sus votantes quiere que Ciudadanos le facilite la investidura. “Un liberal y un centrista no bloquean a España, a un liberal y a un centrista no le funciona solo el intermitente de la derecha”, le reprochó Sánchez.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad