Los concentrados, el lunes, volviendo a montar las tiendas de campaña en la plaza Sant Jaume una vez pasadas las fiestas de la Mercè. EFE

Torra desmantela la acampada independentista tras dos semanas

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Los Mossos desmontan las tiendas, que los concentrados habían vuelto a instalar al acabar las fiestas de la Mercè, tras las protestas del Ayuntamiento

Iván Vila

Economía Digital

Los concentrados, el lunes, volviendo a montar las tiendas de campaña en la plaza Sant Jaume una vez pasadas las fiestas de la Mercè. EFE

Barcelona, 26 de septiembre de 2018 (10:25 CET)

Los Mossos d'Esquadra han procedido este miércoles por la mañana a desmantelar la acampada independentista de la plaza Sant Jaume de Barcelona. La intervención policial, que se ha producido sin que los acampados opusieran resistencia, se da el día después de que el Ayuntamiento de Barcelona acusara al gobierno de la Generalitat de hacer la vista gorda e insistiera de que la consolidación de la acampada podía comportar un problema de seguridad.

La acampada, organizada para reclamar la instauración de "la república catalana", ha sido una patata caliente que la Generalitat y el Ayuntamiento, ubicados a lado y lado de la plaza, se han ido pasando desde que el pequeño núcleo de concentrados tras la pasada Diada derivó en un grupo creciente que instaló dos docenas de tiendas de campaña.

La semana pasada, tras días de incertidumbre y ante la inminencia de las fiestas de la Mercè, que tenía en la plaza uno de sus puntos neurálgicos, los concentrados retiraron las tiendas y mantuvieron solo tres carpas informativas, pero acabados los festejos, las volvieron a instalar.

Protesta del Ayuntamiento tras la Mercè

La reactivación de la acampada propició el martes la protesta del gobierno municipal de Ada Colau, que insistió en que, más allá de que las ordenanzas municipales regulen la ocupación del espacio público, es competencia del ejercutivo de Quim Torra conceder permisos para las concentraciones, y también corresponde a los Mossos velar por las cuestiones de seguridad. 

Sobre la primera cuestión, el teniente de alcalde Jaume Asens dijo que no le constaba que la protesta contara con "ningún permiso concedido por el departamento de Interior de la Generalitat, que es la autoridad competente para autorizarla". Y, sobre la segunda, advirtió que la acampada tiene un objetivo, el de la independencia, que "no es una posibilidad en el horizonte inmediato", y que, de prolongarse de forma indefinida, podía "alterar la convivencia".

Ese, el de la seguridad, es el argumento que esgrimen los Mossos para explicar el desmantelamiento, que fuentes de la policía catalana precisan que no comporta el desalojo de ninguno de los concentrados, sino solo la retirada de las tiendas y otros "objetos móviles" que puedan comportar problemas de seguridad.

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