Los siete dirigentes independentistas presos en la cárcel de Lledoners (Barcelona)

Tres presos del Pdecat se postulan para ser cabezas de cartel

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Jordi Turull y Josep Rull quieren seguir los pasos de Joaquim Forn (alcaldable de Barcelona) y convertirse en candidatos a las generales y a las europeas

Barcelona, 12 de enero de 2019 (04:55 CET)

Cada vez es más complicado para el Pdecat afrontar la situación con sus políticos presos. Aunque persiste el sentimiento de empatía con los encarcelados, hay iniciativas surgidas en el centro penitenciario de Lledoners que descolocan a los cuadros del partido soberanista. 

La última es que los presos del Pdecat se están postulando como cabezas de cartel de cara las próximas citas electorales. Después de que el universo neoconvergente (Pdecat, Junts per Catalunya y Crida Nacional) haya convenido que Quim Forn, uno de los dirigentes encarcelados, es el candidato propicio para liderar la lista municipal por Barcelona otros dirigentes también se han ofrecido como cabezas de lista.

Según fuentes consultadas por Economía Digital, Josep Rull ha mostrado su disponibilidad para liderar al espacio de la vieja de CDC de cara a las próximas europeas. Rivalizaría, así, con Oriol Junqueras, a quien ERC ya ha proclamado como candidato para esta cita.

El primer problema para Rull, sin embargo, no es Junqueras, sino uno de los abogados de Puigdemont: Jaume Alonso-Cuevillas. El letrado ya se postuló, sin éxito, como alcaldable por Barcelona y, ahora, sigue enormemente interesado en protagonizar una etapa política. Carles Puigdemont ve su ofrecimiento con buenos ojos y no tendría inconveniente en concederle el cartel de las europeas.

De las europeas a las generales

Otro de los presos, Jordi Turull, querría ser el número uno de cara a las próximas elecciones generales, que, presumiblemente, se celebrarán en otoño. Turull confirmaría así su fama de chico para todo, puesto que prácticamente ha ocupado todos los papeles en política, incluso el de candidato a la presidencia a la Generalitat.

Los movimientos de los presos son recibidos con simpatía por algunos sectores del mundo neoconvergente, que consideran que la estrategia de su espacio debe pivotar en torno a "la represión" que el independentismo sufre a manos del Estado.

En cambio, a otros sectores comienzan a sentir cierto desespero ante las maniobras de Lledoners. "En algún momento hay que desconectar de los presos para seguir con nuestro proyecto político. Los presos pueden y deben ser referentes, pueden y deben estar presentes en nuestras iniciativas, pero no puede girar todo en torno a ellos", dicen voces del Pdecat, interesadas en hacer algo más que gestos.

La situación es enormemente complejar para el coordinador general del Pdecat, David Bonvehí, obligado a lidiar con todas las partes. Este lunes habrá una cita decisiva en Waterloo. El comité ejecutivo del Pdecat se verá las caras con Puigdemont: es el momento de comenzar a hablar claro ante el líder huido.

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