Zapatero y Solbes llevan su batalla a las librerías

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GESTIÓN SOCIALISTA

Rodríguez Zapatero y Pedro Solbes, en un acto electoral./EFE

22 de mayo de 2013 (22:45 CET)

Navidad de 2008. El entonces ministro de Economía, Pedro Solbes, no puede más.

Había admitido que en la campaña electoral de marzo de ese mismo año se podían constatar importantes problemas en la economía española. Pero decidió buscar el cuerpo a cuerpo con Manuel Pizarro, ex presidente de Endesa, convertido en el alfil económico que buscaba Mariano Rajoy para combatir a los socialistas.

Y en ese duelo, en febrero de 2008, Solbes aseguraba que no se podía hablar de crisis, sino de “desaceleración” y que había que “hablar en serio” y “dejar la demagogia”.

Solbes conocía las amenazas que se cernían sobre la economía española, pero daba por hecho que, una vez reelegido José Luis Rodríguez Zapatero, él, al frente de Economía, sabría como enderezar la situación, y convencer al presidente del Gobierno de que debía aplicar otras políticas.

Las medidas de Zapatero


Pero Zapatero no le escuchó. Así que en esas navidades de 2008, Solbes escribía una extensa carta a Zapatero en la que detallaba lo que se debía retocar, con cambios en las políticas sociales, aquellas que llevaron al Gobierno socialista a promocionar la natalidad, con el cheque bebé, con 2.500 euros por nacimiento, o a fomentar el consumo con la deducción en el IRPF de 400 euros.

Sólo esa última medida supuso 5.700 millones de euros en 2009, casi cuatro veces más que los 1.500 millones que el mismo Zapatero se vio forzado a ahorrar en su último año de mandato, en 2011, con la congelación de las pensiones. Solbes le comunicaba a Zapatero que o se cambiaba el rumbo o él lo dejaba. Y, efectivamente, se fue.

Zapatero remodelaba su gobierno en marzo de 2009 y nombraba a Elena Salgado como nueva ministra de Economía.

Final abrupto

Solbes explica ese final abrupto, en su libro de memorias que se publicará en noviembre, en Deusto, un de los sellos importantes del Grupo Planeta. El propio Zapatero dejará constancia de su versión en otro libro de memorias que publicará Planeta, también en noviembre, en el que defiende su gestión, encaminada a evitar la intervención de España en sus últimos meses de mandato.

Aquella discusión, complicada, se podrá analizar con detalle, en letras impresas. Solbes incide en que podría haber evitado la grave crisis de España, con la adopción de medidas correctoras a tiempo, un tiempo que no le concedió el presidente socialista.

Y es que la actual situación de España no se entiende sin conocer dos años cruciales. Lo que ocurrió entre las elecciones generales de marzo de 2008 y mayo de 2010 fue decisivo para la economía española, y, de hecho, para el conjunto del país.


¿Mi parte de verdad?


La obra de Solbes, bajo un genérico título de Recuerdos, aunque el ex ministro sigue tentado con algún título similar a aquel importante libro de François Mitterrand, Ma part de vérité, puede ser ilustrativa de un tiempo reciente en el que España crecía y generaba empleo. Pero con unas bases débiles, que ahora, definitivamente, se han descubierto.

Solbes destaca sus cuarenta años como servidor público desde distintas trincheras. Esa experiencia le llevó a ser percibido más como un técnico y experto –es doctor en Ciencias Políticas-- que como un político batallador y atento siempre a los sondeos electorales.


El debate con Pizarro


La paradoja es que Solbes lidió como un político más con Pizarro en el famoso debate de febrero de 2008. Frente a la alta inflación del 4,3% que destacaba Pizarro --“somos subcampeones en la Europa a 27, sólo por debajo de Eslovenia”-- Solbes constataba que España se había ahorrado 13 puntos de deuda sobre el PIB, “unos 130.000 millones, lo que nos da un gran margen”.

Frente al desequilibrio en la balanza por cuenta corriente de un 10% que destacaba Pizarro, “unos 200.000 millones cada año que los bancos van a buscar para refinanciar la deuda de personas y familias”, Solbes esgrimía que el paro había bajado en aquella legislatura del 11% al 8,5% y que la Comisión Europea pronosticaba un crecimiento económico del 2,7%.

Y afirmaba que, desde su discurso del 17 de mayo de 2004, había trabajado para cambiar, efectivamente, un modelo económico basado en el peso de la vivienda y la deuda.

Solbes, en Enel

Pero todo se esfumó. Solbes se fue. Y Salgado sufrió el cambio de rumbo marcado directamente por la Comisión Europea en mayo de 2010, cuando Zapatero se inmoló para que España no fuera intervenida: un ajuste de 15.000 millones de euros, con la supresión de todas las medidas que Solbes ya había querido eliminar en el presupuesto de 2009.

Zapatero es ahora miembro del Consejo de Estado. Solbes es miembro del Consejo de Administración de la eléctrica italiana Enel, propietaria de....Endesa, sí, la que presidió Manuel Pizarro.

La batalla, en las librerías.
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