El Banco de España cuestiona las subidas de impuestos de los Presupuestos

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, apuesta por esperar a que llegue la recuperación económica tras la crisis del coronavirus

La segunda oleada de casos de coronavirus ha devuelto las previsiones más pesimistas sobre el futuro de la economía española. El Gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha vaticinado que la recuperación del Producto Interior Bruto (PIB) se ralentizará en el último trimestre del año hasta situarse en una caída del 12,6%.

Con todo este diagnóstico sobre le mesa, Hernández de Cos ha cuestionado algunas de las decisiones de la coalición del Gobierno en la elaboración de los próximos Presupuestos Generales del Estado, especialmente el plan para aumentar la fiscalidad en algunos tipos de impuestos.

El Partido Socialista y Unidas Podemos pactaron unas cuentas con aumentos en el Impuesto del Patrimonio y del IRPF para las rentas más altas. E incluso plantearon una subida del Impuesto del Diésel que ha levantado enfrentamientos en el seno del Gobierno.

“Posiblemente, hubiera sido preferible retrasar la introducción de, al menos, algunas figuras hasta que la recuperación económica fuera más robusta“, ha expuesto el gobernador del Banco de España durante su comparecencia en la comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados.

El Banco de España rechaza la subida de los sueldos públicos

El Banco de España tampoco ve con buenos ojos la decisión de subir las prestaciones que reciben los pensionistas o de aumentar los sueldos públicos de los funcionarios en un momento de “fragilidad” de la economía española.

Hernández de Cos ha planteado la posibilidad de realizar incrementos salariales focalizados en algunos grupos sociales concretos, en lugar de plantear un aumento generalizado que puede poner contra las cuerdas el futuro de la economía, desencadenando una inflación.  

El Banco de España prevé que la economía se ralentice por los rebrotes de coronavirus

Antes de que se iniciara esta nueva fase de restricciones sociales, confinamientos perimetrales y toques de queda, la institución ya elaboró sus previsiones. En septiembre contemplaban un escenario que podía ir desde una caída de la economía del 10,5% en el mejor de los casos, hasta un 12,6% en el peor. Un fenómeno que ha terminado por cumplirse con la llegada de los rebrotes.

“Parece plausible anticipar que la actividad económica en este tramo final del año y a comienzos de 2021 mostrará un menor dinamismo”

Hernández de Cos ha apuntado a las consecuencias que puede tener un empeoramiento de la pandemia para la economía española. Un incremento constante de los contagios puede desencadenar cambios abruptos en los mercados de capitales o en la estabilidad del sector financiero.

La crisis del coronavirus salpicará al empleo y la deuda pública

El gobernador del Banco de España ha explicado que el Producto Interior Bruto español ha experimentado un golpe más acusado que el del resto de países del entorno europeo. “Se prevé un deterioro muy significativo en los niveles de actividad de la economía española, en el empleo y en las cuentas públicas en el conjunto de 2020”, ha agregado.

Las previsiones de la institución pasan por un incremento de la tasa del paro que aumentará constantemente en 2020 y 2021 hasta situarse por encima del 20%. No será hasta 2022 cuando empezará a descender.

Por su parte, el déficit de las administraciones públicas alcanzará un 12,1% del PIB al cierre de 2020, mientras que se rebajará hasta el 8% en el próximo curso. Un escenario que el gobernador del Banco de España ya ha adelantado que está inmerso en la incertidumbre por la situación epidemiológica.