La ‘coronacrisis’ desploma un 31% el gasto en ropa y calzado

La limitación de aforos y la reducción de actos sociales castigan el consumo textil según constata la Confederación Española de Comercio

La drástica reducción de los actos sociales a causa de la pandemia de coronavirus, así como sus limitaciones de aforo, han provocado un desplome en las ventas de ropa de vestir y calzado.

A partir de los datos sobre comercio minorista publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la Confederación Española de Comercio (CEC) subraya que el consumo de ropa de vestir y calzado se redujo el pasado noviembre en un 31,5% respecto al mismo mes de 2019. El índice interanual registra una caída del 5,8%.

Los españoles compran menos prendas y zapatos, pero, curiosamente, gastan más en productos textiles para el hogar como menaje o decoración.

La CEC constata que la limitación de aforo y la falta de eventos, así como de celebraciones, unidos a la incertidumbre sobre la situación de la economía, han provocado una “gran contracción” del consumo en el subsector de equipo personal (textil o calzado).

El consumo de productos textiles varía en función de los territorios: donde más cae es en Canarias por la falta de turistas

La patronal recalca que, “una vez más, el impacto es desigual” tanto por lo que se refiere a los subsectores comerciales como a los territorios.

Con la pandemia se incrementó la venta de artículos para el hogar (textil hogar, menaje, decoración) hasta el punto de que, en noviembre pasado, “lejos de bajar, subió un 9,5%, continuando la tendencia de meses anteriores”.

“Este contraste” -indica la patronal- también se pone de manifiesto en función de los territorios. Destaca el descenso de ventas en Canarias, una de las comunidades con más dependencia del turismo extranjero, que registró la mayor caída (14,1%), frente a la Comunidad de Madrid, la menos afectada (que incluso subió un 0,6%).

El descenso de ventas se concentra en las grandes superficies a causa de los cierres gubernativos

Según los modos de distribución, la CEC constata que el descenso registrado en las grandes superficies (un 8,5%) se ha visto “influenciado por las restricciones de aforo y actividad en este formato así como por las limitaciones de movilidad de los territorios”.

La CEC considera que es “apremiante la necesidad de apoyar” a los subsectores del comercio más afectados por la pandemia a través de ayudas directas, así como “protegerlos de las prácticas abusivas y desequilibrios competitivos”.

Ante el periodo de descuentos marcado por las rebajas de enero, la CEC insiste en la necesidad de “volver a una política ordenada de rebajas, para recuperar el impacto y la finalidad de este periodo” que es dar salida al inventario.