La OTAN amplía su mandato poniendo a Rusia y el terrorismo como principales amenazas

La postura de España ha conseguido cambiar la redacción de uno de los párrafos del nuevo Concepto Estratégico que diagnostica la situación global

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, tras la rueda de prensa durante la primera jornada de la cumbre de la OTAN que se celebra este miércoles en el recinto de Ifema, en Madrid. EFE/Juan Carlos Hidalgo

El nuevo Concepto Estratégico de la OTAN, la hoja de ruta que señala los objetivos y la respuesta de los socios atlánticos a los retos, amenazas y oportunidades, aprobado este miércoles en esta cumbre en Madrid, ha puesto el foco como principal amenaza en dos sitios: primera y principal, en Rusia, pero también en el terrorismo.

Sobre Rusia, la Alianza Atlántica ha decidido hacer una «contundente condena» a su comportamiento y la ha calificado como la «principal amenaza a la seguridad y estabilidad» de los socios. También el Concepto Estratégico recoge entre las amenazas el terrorismo, con una condena expresa a todas sus formas.

«El terrorismo, en todas sus formas y manifestaciones, es la amenaza asimétrica más directa para la seguridad de nuestros ciudadanos y para la paz y la prosperidad internacionales. Las organizaciones terroristas buscan atacar o inspirar ataques contra los Aliados«, exponen los socios en el documento, que considera que se las organizaciones terroristas «explotan el conflicto y la gobernanza débil para reclutar, movilizar y expandir su presencia».

Por qué China es un «rival sistémico» y no amenaza

China, por su parte, no está incluida en este epígrafe, sino que se trata como un «desafío». Fuentes de Moncloa han precisado que en esta hoja de ruta se recoge «un lenguaje que busca la manera de cooperar con China», y que queda definido como un «rival sistémico, competidor y socio de cooperación».

Para las fuentes consultadas, es la postura más constructiva, dado que nuestro país no ve «en su totalidad» un alineamiento estratégico entre el gigante asiático y Rusia. «Nuestra posición es tratar de construir, encontrar consensos equilibrados», han precisado.

Ceuta y Melilla, de facto protegidas

La postura de España ha conseguido cambiar la redacción de uno de los párrafos de este documento que diagnostica la situación global. Específicamente, de uno de los dedicados a las misiones fundamentales: el punto 20, que incluye los conceptos de «soberanía» e «integridad territorial». La literalidad reza: «Si bien la OTAN es una alianza defensiva, nadie debe dudar de nuestra fuerza y determinación para defender cada centímetro del territorio aliado, preservar la soberanía y la integridad territorial de todos los aliados y prevalecer contra cualquier agresor».

Estos términos desaparecieron del Concepto Estratégico de Lisboa de 2010, pero en este de 2022 se recuperan hasta en dos ocasiones. Para Moncloa era «importante» que se refiriera a la integridad territorial «de los aliados», porque así se da una definición del territorio en base al ordenamiento constitucional de cada país y no una puramente geográfica.

Así, y de facto, España ha conseguido la inclusión de Ceuta y Melilla en la protección de la OTAN. También entra bajo este paraguas, por ejemplo, las islas de Hawái, que en base al artículo 6 del llamado Tratado de Washington no estaban protegidas, al igual que nuestras ciudades autónomas. Ahora, y con esta redacción, España puede invocar al artículo 5 si recibe alguna amenaza a su integridad territorial, que define por sí mismo como Estado. Cada país define cuál es su región en peligro.

Fuentes de Moncloa han insistido en que «no ha sido necesario mentar a Ceuta y Melilla». «No tenemos dudas de que la integridad territorial de España está protegida, este documento es jurídico. Este matiz puede parecer pequeño, pero es relevante porque antes quedaba difuso». Además, esa forma de redacción «lleva tiempo introducida, no ha sido incluida en el último borrador», que fue el aprobado en la noche de este martes tras tres meses de negociación entre los miembros de la OTAN.

Marta Espartero