Las consecuencias de la primera ola: la actividad quirúrgica cayó un 48%

Un informe revela que el 83% de los fallecimientos de los hospitales durante la primera oleada estuvo relacionado con la Covid-19

La primera oleada de contagios de coronavirus desencadenó una sobrecarga de todos los hospitales españoles que obligó a reprogramar las operaciones para poder atender la llegada de pacientes de Covid-19. Un estudio ha revelado que la actividad quirúrgica se redujo un 48% en esa época como consecuencia de la cancelación de las intervenciones previstas.

El informe presentado en los premios Best Spanish Hospitals Awards ha demostrado el fuerte impacto que tuvo la crisis sanitaria del coronavirus en España durante los cuatro meses de la primavera, cuando se decretó el primer estado de alarma para contener la movilidad y tratar de evitar que los hospitales alcanzaran un colapso total.

Las áreas de oftalmología y otorrinolaringología han sido las que más han sufrido la dificultad para poder llevar a sus pacientes hasta el quirófano en la primera oleada de casos de Covid-19. Las intervenciones de este tipo de patologías se llegaron a reducir de media un 61%, según los datos recopilados por Europa Press. 

El 83% de los fallecidos en los hospitales fueron por Covid-19

La prueba más evidente de que los profesionales sanitarios centraron todos sus esfuerzos en tratar la pandemia está en el índice de fallecidos. Un 83,3% de los pacientes que perdieron la vida en los hospitales durante la primera ola estuvo ingresado por un cuadro de coronavirus.

Durante esa época las Unidas de Cuidados Intensivos (UCI) también estuvieron monopolizadas por enfermos de Covid-19. El 78,6% de los nuevos ingresos correspondió a pacientes graves de coronavirus que generalmente requieren respiración mecánica para tratar de mantenerse con vida debido a la infección.

La ocupación general de las UCI ha experimentado un fuerte incremento como consecuencia de la pandemia. Se ha recurrido a un 40% más de camas que en el año anterior, cuando todavía se desconocía la amenaza sanitaria que provenía de Wuhan. La tasa de mortalidad en estas áreas también se ha disparado desde el 8,4% de 2019 hasta el 13,9% en 2020.

La pandemia incrementa las atenciones respiratorias

El incremento la atención de pacientes con afecciones respiratorias es el reflejo más certero sobre la gravedad que ha supuesto la Covid-19. Durante la pandemia la actividad hospitalaria se centró en los enfermos con patologías relacionadas con el aparato respiratorio que se dispararon un 55% con respecto al año anterior.

La edad media de los pacientes ingresados durante los cuatro meses que duró la primera oleada fue de 63,7 años. Mientras que la mayor tasa de mortalidad la protagonizaron los mayores de 75, que alcanzaron un porcentaje del 25,2%. Uno de cada cuatro no logró salir con vida del hospital.