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Los anticuerpos generados por la vacuna y por una infección previa bloquean la variante británica

Estudios de IrsiCaixa demuestran además que los anticuerpos contra el SARS-CoV-2 se mantienen, como mínimo, seis meses después de la infección

El Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa, centro impulsado conjuntamente por la Fundación “la Caixa” y el Departamento de Salud de la Generalidad de Cataluña, ha demostrado que tanto quienes han pasado la infección como quienes que han recibido dos dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech tienen anticuerpos capaces de bloquear la variante del SARS-CoV-2 descrita en Inglaterra.

Además, según los resultados de los estudios que se llevan a cabo en IrsiCaixa, estos anticuerpos generados se perfeccionan con el tiempo, incrementado su capacidad para bloquear tanto la variante original como la británica.

“Los anticuerpos son una parte importante de la respuesta inmunitaria generada de manera específica contra un patógeno, como los virus. Ante una infección, solo los anticuerpos neutralizantes son capaces de bloquear el virus y evitar que entre en las células,” explican desde IrsiCaixa.

 “Saber cómo se activa el sistema inmunitario nos está facilitando mucho el proceso de desarrollar una nueva vacuna.”

Julià Blanco, investigador principal en IrsiCaixa.

Esto aplica especialmente a quienes se infectaron en la primera ola y generaron entonces anticuerpos contra la variante original.

La infección natural, en comparación con la vacuna, genera una inmunidad de mejor calidad contra el SARS-CoV-2 porque expone de manera prolongada en el tiempo las diferentes proteínas del virus al sistema inmunitario”, explica Benjamin Trinité, investigador postdoctoral en IrsiCaixa.

Además, después de una infección natural “pueden quedar partes del virus dentro del cuerpo que, con el tiempo, van refinando los anticuerpos” que genera el sistema inmune.

Benjamin Trinité, investigador post-doctoral en IrsiCaixa, y Julià Blanco, investigador principal en IrsiCaixa.

“Es importante hacer un seguimiento de las personas que han pasado la infección y las que se han vacunado para saber cuánto tiempo dura su inmunidad y también si esta les protege de las nuevas variantes que aparecen. Esto es un volumen de trabajo muy grande en el laboratorio, pero creemos que es primordial y estamos dedicando muchos esfuerzos”, dice Bonaventura Clotet, director de IrsiCaixa,

Protección frente a la variante británica

El refinamiento de los anticuerpos producidos de forma natural ha demostrado una mejor respuesta contra la variante británica seis meses después de la infección, bloqueando muy bien y de manera muy similar tanto la variante original como la descrita en Inglaterra.

En el caso de personas que ya habían pasado la infección y luego recibieron la vacuna, sus anticuerpos neutralizan muy eficientemente las dos variantes, e incluso actúan mejor contra la británica.

Silvia Marfil, técnica superior de investigación en IrsiCaixa, y Benjamin Trinité, investigador post-doctoral en IrsiCaixa.

En cambio, en el caso de las personas que han recibido dos dosis de la vacuna sin haber pasado previamente la infección, sus anticuerpos son dos veces menos eficientes bloqueando la variante británica, en comparación su eficiencia para bloquear la cepa original.

“Los resultados nos muestran que la mayoría de personas tienen protección contra las dos variantes, pero no sabemos cuánto tiempo dura esta protección, y puede que haya personas que pierdan los anticuerpos”, dice Edwards Pradenas, investigador predoctoral en IrsiCaixa.

En todos los casos los niveles de anticuerpos generados son suficientemente elevados como para impedir la infección por ambas variantes.

La disminución de los anticuerpo con el tiempo es “esperable y necesaria”, explica Pradenas. “Mantener una respuesta inmunitaria tan potente durante demasiado tiempo podría ser perjudicial, por eso el sistema inmunitario disminuye parcialmente su actividad. Es por eso que hay que seguir llevando mascarilla, manteniendo la distancia social y siguiendo las medidas de prevención.”

¿Por qué se producen mutaciones en los virus?

Cada vez que se multiplica, el SARS-CoV-2 crea una copia idéntica de su genoma. A menudo, durante este proceso, el virus comete errores e introduce mutaciones al azar en su propio material genético, dando lugar a nuevas variantes, explican los investigadores.

Estas mutaciones pueden comprometer la eficacia del sistema inmune a la hora de detener la infección, especialmente cuando la mutación se produce en la proteína de la espícula, situada en la membrana del virus y que reconocen los anticuerpos.

De ahí la importancia de los estudios que se llevan a cabo IrsiCaixa para conocer la eficacia de los anticuerpos contra las diferentes variantes que existen hasta el momento, con el fin de entender la evolución de la inmunidad contra el SARS-CoV-2.

Evaluar cómo y durante cuánto tiempo los anticuerpos protegen contra nuevas variantes

“En este momento de la pandemia necesitamos saber si los anticuerpos que tenemos nos pueden proteger ante las nuevas variantes y cuánto tiempo dura esta protección”, explica Julià Blanco,investigador principal en IrsiCaixa y el Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol (IGTP).

Estudiar el funcionamiento de la respuesta inmunitaria permite diseñar e implementar nuevas estrategias para combatir la Covid-19 en ausencia de anticuerpos

Para evaluar la protección, los investigadores de IrsiCaixa trabajan con pseudovirus, es decir, virus producidos en el laboratorio a los que se les incorporan mutaciones de interés, como las que caracterizan a la variante del SARS-CoV-2 detectada inicialmente en Inglaterra.

Además, para llevar a cabo este estudio se ha evaluado la capacidad protectora de los anticuerpos tanto de personas que habían pasado la infección, como de personas que habían recibido las dos dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech. Las muestras provienen del Hospital Germans Trias i Pujol y del Hospital Sant Joan de Déu de Manresa de la Fundación Althaia.