Los sindicatos se suman al llamamiento de los empresarios por la ampliación del aeropuerto de El Prat

Los trabajadores piden al Gobierno y a la Generalitat que desbloqueen el acuerdo y confían en un pacto sobre la campana para, al menos, aplazar la decisión por un año

Los secretarios generales de CC.OO. y UGT, Javier Pacheco (d) y Camil Ros (i) durante la manifestación del último Primero de Mayo en Barcelona. EFE/Quique García

El discurso de la patronal y los sindicatos se alinea con la ampliación del aeropuerto de Barcelona-El Prat. Aunque con matices, las peticiones de CCOO y UGT coinciden con las de los empresarios en la necesidad de no dejar escapar una inversión de 1.700 millones de euros que podría convertir la instalación catalana en el «hub aeroportuario del Mediterráneo«, a su juicio. Todavía mantienen la esperanza de un acuerdo sobre la campana que no aparque el debate hasta 2026.

La patronal Foment del Treball pidió este domingo a los sindicatos que se pronunciasen a favor de ampliar la infraestructura catalana. Ninguna de las dos grandes organizaciones sindicales piensa ahora mismo en salir a dar un apoyo expreso a los empresarios ni formar parte de actos de presión con los empresarios. Sí tienen un mensaje muy similar: Gobierno y Govern no pueden dejar pasar la ampliación de la capacidad aeroportuaria de Cataluña.

Por ello, desde los sindicatos se recibió de forma positiva el globo sonda de aplazar un año la aprobación del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) y ganar así doce meses de tiempo para establecer unas negociaciones «con todos los agentes económicos implicados». No solo en materia medioambiental, también para conocer la calidad de los puestos de trabajo aparejados a la inversión.

El secretario general de UGT en Cataluña, Camil Ros, pidió a ambas administraciones la vuelta a la mesa de negociación «para no perder una inversión que puede dar a Barcelona la oportunidad de convertirse en el principal hub del Mediterráneo«.

Si bien las iras de Foment se centraron en la Generalitat, desde la UGT reparten responsabilidades. «Por parte del Estado hay un exceso de rigidez, pero el Govern debe entender lo que supone acometer una inversión así. En verano había una posición más clara frente a los vaivenes actuales», añadió el dirigente en conversación con Economía Digital.

Aspecto del aeropuerto de Barcelona, este jueves tras la visita que ha efectuado la viceministra segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz junto a los alcaldes de Barcelona y de El Prat, Ada Colau y Lluis Mijoler, y el doctor en biología Joan Pino, a la laguna de la Ricarda, después que el Gobierno ha suspendido el proyecto de ampliación del aeropuerto de Barcelona-El Prat por la falta de apoyo de la Generalitat, lo que pone fin al proyecto de convertirlo en un "hub" internacional.EFE/Quique García
Aspecto de la laguna de la Ricarda, después que el Gobierno ha suspendido el proyecto de ampliación del aeropuerto de Barcelona-El Prat por la falta de apoyo de la Generalitat. EFEQuique García

En términos similares se expresó Javier Pacheco, secretario general de CCOO en el territorio. «Estamos a favor de ampliar la capacidad aeroportuaria de Cataluña, pero a las organizaciones no se nos ha tenido en cuenta. Creemos que los agentes económicos debemos jugar un papel y hasta ahora no ha sido así», señaló.

A vueltas con La Ricarda

Ambos dirigentes sindicales se mostraron críticos con el inmovilismo de Aena y el Gobierno, que se negaron a discutir la afectación medioambiental de la ampliación del aeródromo. «Estamos a favor de la obra, pero con condiciones; Bruselas debe poner los límites a la operación y ni siquiera se le ha consultado», lamentó Ros.

Pacheco fue más claro: «Planteamos utilizar la capacidad en red de los aeropuertos de Barcelona, Girona y Reus con una inversión para comunicar las tres instalaciones». Comisiones Obreras no se cierra a ampliar la pista, pero no los 500 metros que destruirían el estanque de La Ricarda, espacio protegido bajo la calificación europea Natura 2000. Sí hay coincidencia de pareceres a la hora de erigir una nueva terminal satélite.

Los empresarios mantienen la presión

Mientras los sindicatos piden que se reabra el diálogo, los empresarios fueron mucho más beligerantes. Especialmente con el Govern. El pasado viernes, el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez-Llibre, disparó a la Generalitat y advirtió que contempla incluso la vía judicial para sacar adelante la ampliación de la infraestructura.

En una rueda de prensa convocada después de conocer el desencuentro entre el Gobierno y el Govern, la institución pidió “responsabilidad” al Ejecutivo catalán. Al no encontrarla en el Ejecutivo, la exigirán ellos mismos. La patronal avisó que exigiría responsabilidades “tanto políticas como administrativas” a los dirigentes de la Generalitat al no haber actuado “con la prudencia ni la diligencia que era necesaria”.

En términos similares se había expresado la patronal de la pequeña y media empresa, Pimec, el miércoles. El presidente de la institución, Antonio Cañete, exigió responsabilidad tanto al Gobierno como a la Generalitat para “alcanzar un nuevo acuerdo que apruebe la ampliación”. “No podemos aceptar que se retire esta inversión; no podemos renunciar al progreso que nos aportan las infraestructuras públicas y privadas que son vitales para el país”, añadió.